Jordan Pickford no se esconde. El portero de Inglaterra compareció ante los medios en la concentración de su selección en Kansas City y dejó un mensaje claro de cara a la semifinal del miércoles ante Argentina en Atlanta: respeto al campeón del mundo, pero ningún complejo.
'Sabemos que no podemos subestimar a Argentina. Va a ser un partido difícil, de alto nivel, pero también queremos sacarles una sonrisa', declaró el guardameta del Everton. La frase resume bien el tono de su intervención: reconocimiento explícito de la jerarquía albiceleste combinado con una ambición que no deja lugar a dudas sobre las intenciones inglesas.
Messi, el elefante en la habitación
Pickford abordó sin rodeos el factor Messi. 'Todo el mundo hablará de él porque es uno de los más grandes de todos los tiempos. Todos sabemos lo bueno que es, pero también sabemos lo buena que es Argentina en conjunto. No podemos depender únicamente de parar a Messi', señaló. El portero inglés amplió el foco más allá del capitán albiceleste, advirtiendo que el equipo de Scaloni es una amenaza colectiva que no se reduce a un solo jugador.
En cuanto a la carga histórica del duelo —con el partido de México 1986 como referencia inevitable—, Pickford prefirió mirar hacia adelante. 'Somos nosotros contra ellos para conseguir una plaza en la final. 90 minutos, 120, penales. Estamos listos para cualquier cosa', afirmó. Para Inglaterra, el incentivo es mayúsculo: no llega a una final de un Mundial desde que ganó su único título en 1966.
Sobre la rivalidad histórica entre ambas selecciones, el portero quiso desactivar cualquier foco en la polémica. 'Hemos sido muy respetuosos dentro del juego. A veces las decisiones nos favorecen, otras no, pero simplemente reiniciamos y dejamos que el fútbol hable por nosotros', apuntó.
Qué significa para el Mundial
Argentina llega a esta semifinal como número uno del ranking FIFA y vigente campeona del mundo, con Messi —en lo que sería su sexto Mundial, récord histórico— como referencia ofensiva de un equipo que ya tuvo que sufrir en la prórroga ante Suiza para avanzar. El equipo de Scaloni buscará un puesto en la gran final desde una posición de favorito, pero con la advertencia de un rival que, como dejó claro Pickford, no tiene ninguna intención de limitarse a competir.
Información complementaria de La Nacion.




