La clasificación de Argentina a las semifinales del Mundial 2026 tras eliminar a Suiza en la prórroga desató una carrera contrarreloj entre los hinchas albicelestes para llegar a Atlanta, sede del duelo ante Inglaterra del miércoles. El resultado: vuelos agotados, coches de alquiler sin disponibilidad y entradas en reventa que superan los 3.500 dólares.
La primera estampida se vivió en el aeropuerto de Kansas City el mismo domingo del partido. Los mostradores de empresas como Avis o Hertz se vaciaron en cuestión de horas: ningún vehículo disponible para alquilar. Ante la escasez de vuelos directos —que llegaron a costar más de 1.000 dólares por la demanda— varios grupos de aficionados optaron por organizarse para cubrir las casi 17 horas de carretera hasta Atlanta, repartiéndose el volante y los gastos.
Quienes no encontraron salida desde Kansas City buscaron alternativas en aeropuertos secundarios. Axel y Sebastián, dos hinchas llegados desde Buenos Aires, eligieron volar desde Springfield, en Missouri, a tres horas en coche de Kansas City. La razón fue puramente económica: pagaron 600 dólares frente a los más de 1.000 que costaba el trayecto directo desde la ciudad principal.
Ni los familiares de los propios jugadores de la selección se libraron del caos logístico. Muchos de ellos regresaron a Miami desde Kansas City, pero ante la saturación de vuelos en esa ciudad terminaron contratando un chárter privado con destino a Atlanta.
Entradas a precio de oro
Conseguir un asiento en el Mercedes Benz Stadium es el mayor reto. En los canales de reventa autorizados, los tickets para la semifinal entre Argentina e Inglaterra se ofrecen por encima de los 3.500 dólares. La diferencia con el otro cruce de semifinales es llamativa: las entradas para España-Francia en Dallas se encontraban en los mismos portales por alrededor de 1.100 dólares. Fuentes de la organización del torneo reconocieron que la demanda para este partido es muy superior a la registrada en encuentros anteriores.
El contexto lo explica: se estima que unos 30.000 argentinos están siguiendo al equipo a lo largo del torneo, mientras la prensa inglesa cifra en torno a 20.000 los aficionados de los 'Leones' desplazados. Ambas selecciones ya conocen Atlanta: Argentina protagonizó una remontada ante Egipto en octavos de final en ese mismo estadio, e Inglaterra también tuvo que remontar ante la República Democrática del Congo en dieciseisavos.
Información complementaria de Clarin.




