España se proclamó campeona tras vencer 1-0 a Argentina en la final disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford, un partido que necesitó de la prórroga para encontrar su veredicto. Ferrán Torres, con asistencia de Nico Williams, firmó el único gol del encuentro en el minuto 106 para coronar una actuación de dominio aplastante que tardó en traducirse en el marcador.
El partido transcurrió sin goles en los noventa minutos reglamentarios pese a la superioridad manifiesta de España. El primer acto de tensión llegó antes del descanso: Lisandro Martínez vio la amarilla en el minuto 41 y, apenas tres minutos después, Argentina se vio obligada a retirarlo del campo para evitar riesgos, introduciendo a Nicolás Otamendi. En ese mismo tiempo de descuento, Nicolás Iván González también abandonó el terreno de juego, sustituido por Leandro Paredes, quien a su vez fue amonestado en el minuto 52 nada más arrancar la segunda parte.
La segunda mitad trajo más movimientos en el banquillo argentino. Gonzalo Montiel cedió su puesto a Nahuel Molina en el 58, mientras que en el 70 salieron Cristian Romero y Rodrigo De Paul para dar entrada a Facundo Medina y Giuliano Simeone. España también ajustó su once: Ferrán Torres y Pedri entraron en el 62 en lugar de Oyarzabal y Fabián Ruiz, y en el 75 Nico Williams y Mikel Merino reemplazaron a Baena y Dani Olmo. Enzo Fernández recibió la cuarta amarilla argentina en el 82, y Cristian Romero, ya en el banquillo, fue amonestado en el añadido del 90, dato que ilustra la crispación del conjunto albiceleste.
La prórroga comenzó con nuevos cambios: España introdujo a Zubimendi y Eric García en el 99, y Argentina movió a Marcos Senesi por Julián Álvarez en el 102. El seleccionador argentino Lionel Scaloni recibió una amarilla en el 104, señal del ambiente enrarecido en el área técnica. Dos minutos después llegó el golpe definitivo: Nico Williams habilitó a Ferrán Torres, que no perdonó para hacer el 1-0. Alexis Mac Allister completó el quinto amarillo argentino en el 111, cerrando un partido en el que la disciplina fue otro frente perdido por Argentina.
Las estadísticas retratan con nitidez lo ocurrido sobre el césped. España dominó la posesión con un 65 frente al 35 por ciento de Argentina, acumuló 852 pases por 463 de su rival y generó 20 tiros, de los cuales 12 fueron a puerta. Argentina, en contraste, apenas registró 2 tiros y ninguno entre los tres palos. El portero argentino realizó 11 paradas para mantener el 0-0 durante tanto tiempo, lo que convierte su actuación en el dato más destacado del bando albiceleste. Los córners reflejaron el mismo desequilibrio: 9 para España, 4 para Argentina. En cuanto a las faltas, Argentina cometió 25 por las 21 de España, y el marcador de tarjetas fue de 5 amarillas para Argentina frente a ninguna para España, además de una roja en el bando sudamericano.
España ganó la final con una autoridad estadística raramente vista en un partido de este nivel, aunque la resistencia argentina y la eficacia de su portero prolongaron la espera hasta la prórroga. El gol de Torres en el 106, construido desde la banda con la intervención de Nico Williams, fue el premio a una presión sostenida durante más de cien minutos. La selección española se llevó el título con un fútbol de posesión y control que, pese a un xG que el marcador no refleja con exactitud, terminó imponiéndose cuando el partido más lo necesitaba.
Ficha del partido
- Resultado: España 1-0 Argentina (AET)
- Goles: 106' Ferrán Torres — España
- Estadio: MetLife Stadium (East Rutherford)
- Fase: FINAL
Estadísticas: España - Argentina
- Posesión: 65% - 35%
- Tiros: 20 - 2
- Tiros a puerta: 12 - 0
- Córners: 9 - 4
- Faltas: 21 - 25
- Pases: 852 - 463
- Paradas: 0 - 11
- Tarjetas amarillas: 0 - 5
- Tarjetas rojas: 0 - 1






