España derrotó a Francia por 2-0 en la semifinal disputada en el Dallas Stadium de Arlington y se clasifica para la final del torneo. Un penalti convertido por Mikel Oyarzabal en el primer tiempo y un tanto de Pedro Porro a la hora de juego fueron suficientes para que la selección española resolviera con autoridad un duelo que nunca se le escapó de las manos.
El partido arrancó con Francia en apuros desde el primer instante. En el minuto 9, Adrien Rabiot vio la tarjeta amarilla, señal de la tensión con la que los galos afrontaban el encuentro. Trece minutos después, el árbitro señaló el punto de penalti a favor de España y Oyarzabal no falló: 0-1 y ventaja temprana para la Roja. La respuesta francesa llegó en forma de cambio forzado: en el minuto 30, William Saliba tuvo que abandonar el campo lesionado y entró Lacroix para ocupar su lugar, alterando los planes del seleccionador galo antes del descanso.
La segunda mitad comenzó con Francia intentando reaccionar. Rabiot, ya amonestado, fue sustituido nada más reanudar el juego por Kone, y en el 57 Barcola cedió su puesto a Doue en busca de mayor desequilibrio por las bandas. Sin embargo, fue España quien golpeó de nuevo: en el minuto 58, Pedro Porro culminó una jugada asistida por Dani Olmo para establecer el 0-2 que prácticamente cerraba la eliminatoria. El tanto del lateral llegó en el mejor momento posible para los españoles, justo cuando Francia trataba de tomar el mando del partido.
Las estadísticas reflejan un duelo más igualado en apariencia de lo que fue en realidad. La posesión quedó repartida casi a partes iguales, 49 por ciento para Francia y 51 para España, y ambos equipos sumaron exactamente diez tiros cada uno. Sin embargo, los galos necesitaron tres paradas de su portero para mantener el marcador en cifras manejables, mientras que el meta español no tuvo que intervenir en ninguna ocasión. Francia generó siete córners por solo uno de España, pero esa presión no se tradujo en ocasiones reales: el xG de ambos equipos quedó registrado en cero, lo que subraya la escasez de llegadas con peligro real más allá de las acciones que produjeron gol. Los once faltas cometidas por Francia frente a las doce de España evidencian la dureza del choque, y las dos tarjetas amarillas para los galos, incluida la que vio Kylian Mbappe en el minuto 86, ilustran la desesperación final del equipo eliminado.
Francia realizó hasta cinco sustituciones en la segunda mitad, con la entrada de Cherki y Theo Hernandez en el 72 como último intento de cambiar el signo del partido, pero ninguna de ellas alteró el guion. España, más serena, también movió el banquillo con Pedri, Merino, Llorente y Nico Williams para administrar la ventaja y mantener el ritmo. La Roja supo leer cada momento del partido y nunca permitió que el rival se acercara con verdadero peligro.
España ofreció una actuación sólida, eficaz y madura. Golpeó en los momentos precisos, defendió con orden y no concedió prácticamente nada a un rival que, pese a la presión ejercida en tramos del partido, se marchó de Dallas sin haber inquietado al guardameta español en ningún momento. La clasificación para la final es el justo premio a noventa minutos de fútbol controlado y resolutivo.
Ficha del partido
- Resultado: Francia 0-2 España
- Goles: 22' M. Oyarzabal (p.) — España · 58' P. Porro — España
- Estadio: Dallas Stadium (Arlington)
- Fase: Semifinal
Estadísticas: Francia - España
- Posesión: 49% - 51%
- Tiros: 10 - 10
- Tiros a puerta: 3 - 2
- Córners: 7 - 1
- Faltas: 11 - 12
- Pases: 472 - 500
- Paradas: 0 - 3
- Tarjetas amarillas: 2 - 1






