España no dejó lugar a la duda en el SoFi Stadium de Inglewood. Con una superioridad aplastante en todos los registros del partido, la selección española despachó a Austria por 3-0 en los dieciseisavos de final y firmó uno de los ejercicios de control más completos que puede exhibir un equipo en una eliminatoria directa.
El partido tardó en abrirse, pero cuando lo hizo fue por la vía española. En el minuto 36, Mikel Oyarzabal recibió un pase de Marco Cucurella y no perdonó para inaugurar el marcador. El gol llegó en el momento justo: Austria resistía sin demasiado peligro, pero la presión española era constante y el tanto era una consecuencia lógica de lo que se estaba viendo sobre el césped.
Austria intentó reaccionar al descanso con un doble cambio: Chukwuemeka y Grillitsch entraron por Seiwald y Schlager en el inicio de la segunda parte. Pero la respuesta española fue inmediata y demoledora. En el minuto 66, Pedro Porro, asistido por Álex Baena, amplió la ventaja con el segundo gol y dejó el partido prácticamente sentenciado. Cinco minutos antes, Austria ya había movido el banquillo de nuevo con las entradas de Arnautovic y Kalajdzic, pero ninguna de las variantes austríacas fue capaz de generar peligro real.
El cierre llegó en el minuto 89 con el segundo tanto de Oyarzabal, de nuevo servido por Cucurella, una sociedad que funcionó a la perfección durante toda la noche. El ariete español firmó un doblete que rubricó una actuación personal sobresaliente y puso el broche de oro a una victoria sin fisuras.
Los números del partido retratan con precisión la magnitud de la diferencia entre ambos equipos. España dominó la posesión con un 65 por ciento frente al 35 de Austria, completó 613 pases por los 334 del rival y disparó 22 veces por tan solo 5 de los austriacos. La diferencia más elocuente, sin embargo, está en los tiros a puerta: 10 para España, 0 para Austria. El portero español no tuvo que realizar ni una sola parada, mientras que su homólogo austriaco realizó 6 intervenciones para evitar una goleada aún mayor. Los modelos de gol esperado reflejan la misma historia: 2,8 xG para España frente a apenas 0,49 para Austria.
Los córners también ilustran el dominio territorial: 9 saques de esquina para España, ninguno para Austria. Las faltas cometidas, 14 de los austriacos por 8 de los españoles, revelan la dificultad que tuvo el equipo centroeuropeo para frenar el juego asociativo rival por medios lícitos. La única tarjeta amarilla del encuentro fue para Stefan Posch en el minuto 83, quien además fue sustituido dos minutos después.
España ofreció una versión sólida, vertical cuando fue necesario y paciente cuando el partido lo pidió. Oyarzabal fue el gran protagonista con su doblete, pero la actuación colectiva estuvo a un nivel muy alto: sin conceder un solo remate entre los tres palos, con un control territorial absoluto y una eficacia clínica que no dejó margen alguno a Austria para soñar con la remontada.
Ficha del partido
- Resultado: España 3-0 Austria
- Goles: 36' M. Oyarzabal — España · 66' P. Porro — España · 89' M. Oyarzabal — España
- Estadio: SoFi Stadium (Inglewood)
- Fase: Dieciseisavos
Estadísticas: España - Austria
- Posesión: 65% - 35%
- Tiros: 22 - 5
- Tiros a puerta: 10 - 0
- Goles esperados (xG): 2.8 - 0.49
- Córners: 9 - 0
- Faltas: 8 - 14
- Pases: 613 - 334
- Paradas: 0 - 6
- Tarjetas amarillas: 0 - 1





