Mientras parte del comercio organizado no vio el repunte que esperaba, los pequeños negocios de barrio sí notaron el impacto del Mundial 2026 en su caja registradora. Según estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), las ventas de las tienditas crecieron entre un 10% y un 15% durante el torneo.
Los productos que más rotaron fueron cerveza, refrescos, agua embotellada, botanas, embutidos, pan, hielo, carbón, cigarros y abarrotes en general. El pico de demanda coincidió, según la organización, con los partidos de la Selección Mexicana, cuando el consumo en estos establecimientos se disparó de forma más visible.
Un respiro para el pequeño comercio
La Anpec señaló que el torneo permitió al pequeño comercio salir de un estancamiento en el consumo que venía arrastrando desde antes del evento. En su valoración, el mayor legado del Mundial no fue económico sino social: el rendimiento histórico del Tri, afirmaron, devolvió a los mexicanos una sensación de unidad y de ilusión colectiva.
La organización también reconoció las sombras del torneo en México: las alertas de seguridad emitidas por Canadá y Estados Unidos para sus ciudadanos, varias manifestaciones que amenazaron con entorpecer el arranque del evento, la aplicación de una Ley Seca que calificaron de fallida, y el operativo de seguridad en el Ángel de la Independencia, donde cinco personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas durante las celebraciones.
En contraste, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) había advertido que en las primeras semanas del torneo las ventas del sector no alcanzaron el nivel esperado. Aun así, la misma organización estimó que en las primeras cuatro semanas del Mundial se generó una derrama económica de 50.000 millones de pesos.
Información complementaria de El Universal.


