La final del Mundial 2026 entre Argentina y España no es solo un partido de fútbol: es el punto de llegada de dos historias paralelas que arrancaron en las categorías inferiores del Barcelona con más de veinte años de diferencia. Una terminó con Messi vistiendo la Albiceleste. La otra, con Lamine Yamal defendiendo a España.
La operación Messi que se escapó por una indiscreción
A comienzos de los 2000, Ginés Meléndez, responsable entonces de las selecciones inferiores españolas, puso en marcha una ofensiva discreta pero sostenida para convencer a un adolescente argentino de La Masía de que su futuro internacional debía ser con España. El propio entrenador del joven en la cantera azulgrana, Alex García, alertaba a Meléndez de forma constante: había que moverse. La federación utilizó como palanca a los propios compañeros de generación del jugador, con Piqué y Cesc Fàbregas como figuras centrales de aquella camada del 87, para que actuaran de altavoz dentro del vestuario. Meléndez llegó a insistir personalmente ante un Messi de apenas 14 años en un torneo cadete en Albacete.
La operación se frustró por una vía inesperada. En una entrevista con el diario argentino El Gráfico, el propio Meléndez reveló que el Barça albergaba un futbolista extraordinario. El comentario llegó a oídos de Hugo Tocali, seleccionador Sub-17 de Argentina y conocido suyo. En noviembre de 2003, Argentina convocó a Messi de forma definitiva. La puerta española quedó cerrada para siempre. Vicente del Bosque, años después, le diría al propio Meléndez que de haber convencido al rosarino, España habría sumado dos o tres títulos mundiales más.
Messi debutó con la Sub-20 argentina en 2004, fue figura en el Mundial juvenil de 2005 y construyó desde entonces la carrera que lo llevó a coronarse campeón del mundo en Qatar 2022, heredando el lugar de Maradona en el imaginario colectivo argentino. Hoy es el número uno del ranking FIFA, capitán y máximo goleador histórico de la Albiceleste, y el Mundial 2026 será su sexta participación en el torneo, un registro histórico.
Veinte años después, España no falló con Yamal
En 2023, la historia se repitió con otro guion. Lamine Yamal, nacido en Esplugues de Llobregat y criado en Mataró, tenía habilitación para representar a España, Marruecos —país de su padre— y Guinea Ecuatorial por vía materna. Marruecos presionó para incorporarlo a su proyecto. Esta vez, la Federación Española no dejó escapar al jugador. Yamal eligió la Roja, fue decisivo en la Eurocopa 2024 y llega al Mundial 2026 con 18 años como uno de los mejores jugadores del planeta.
España, mientras tanto, había demostrado entre 2008 y 2012 que podía dominar el fútbol mundial sin necesitar a Messi: dos Eurocopas y el único título mundialista que conserva, el de Sudáfrica 2010, son el precedente directo de lo que ahora busca repetir en Nueva Jersey.
Qué significa para el Mundial
Argentina llega a esta final como el equipo número uno del mundo según el ranking FIFA, con Messi como capitán en lo que será su sexto y presumiblemente último Mundial. España, segunda en ese mismo escalafón, tiene en Yamal —el jugador que Marruecos no pudo arrebatarle— su gran argumento ofensivo. El círculo que se abrió en Albacete en 2003 se cierra ahora en una final mundialista.
Información complementaria de El Español.




