Luis de la Fuente conoció a Lionel Messi antes de que el mundo supiera quién era. El seleccionador de España lo contó en conferencia de prensa previa a la final del Mundial 2026: cuando dirigía al Sevilla en División de Honor, su equipo se cruzó con el Barcelona en Copa del Rey y le habían avisado de un chico prometedor llamado Messi. Decidieron asignarle un marcador individual.
El plan funcionó durante 70 minutos. Con el marcador en empate a cero, el jugador encargado de seguir a Messi vio la tarjeta y De la Fuente lo sustituyó. En los 15 minutos siguientes, el argentino anotó cuatro goles. La moraleja que extrajo el técnico riojano es la misma que aplica hoy: no se trata de anularlo con una marca, sino de estar permanentemente alerta. "¿Que vamos a estar muy atentos de él? Sí", señaló.
Sobre la comparación entre Messi y Lamine Yamal, De la Fuente fue claro: reconoció el talento descomunal del capitán argentino y su actuación en este torneo como un ejemplo para los deportistas jóvenes, pero pidió que no se cargue al extremo del Barcelona con ese peso. "Lamine tiene que ser Lamine", afirmó, subrayando que el jugador de 19 años tiene un potencial propio que debe desarrollarse sin la presión de heredar un legado irrepetible.
Respecto al partido del domingo, De la Fuente lo describió como un enfrentamiento entre dos selecciones con muchas similitudes en talento y comportamiento, y evitó entrar en la polémica sobre el estilo de juego argentino, calificado por algunos como provocador. Confió en que la brillantez y el buen juego se impondrán, y dejó en manos del arbitraje garantizar el espectáculo que merece una final.
Qué significa para el Mundial
España, segunda en el ranking FIFA, llega a la final con Lamine Yamal como su gran argumento ofensivo. Argentina, primera del mundo, lo hace con Messi en lo que sería su sexto Mundial, igualando el récord histórico de presencias. La anécdota de De la Fuente no es solo una historia curiosa: resume el problema táctico que ha desvelado a entrenadores durante dos décadas. El domingo, en la final del torneo, tendrá que resolverlo en 90 minutos.
Información complementaria de El Universal.




