Carlo Ancelotti cerró el debate. Tras semanas de especulación sobre su futuro en la selección brasileña, el técnico italiano confirmó a Neymar en la lista de 26 convocados para el Mundial 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La decisión pone fin a un período de incertidumbre que rodeó al astro del Al-Hilal saudí y le concede una última oportunidad de conquistar el trofeo que ha eludido su carrera.
La inclusión del extremo brasileño representa un acto de fe en su capacidad competitiva a los 34 años, edad en la que muchos futbolistas de élite comienzan su declive. Ancelotti, quien ha ganado múltiples Champions League y posee una vasta experiencia en gestión de plantillas de alto rendimiento, optó por mantener a Neymar en el proyecto en lugar de optar por una renovación generacional más profunda. Esta determinación refleja la confianza del italiano en que el talento ofensivo del brasileño aún puede marcar diferencias en un torneo de la magnitud del Mundial.
El legado de un príncipe sin corona
Neymar emergió en el Santos en 2009 como el heredero designado de Pelé, cargando sobre sus hombros la responsabilidad histórica de representar la continuidad del fútbol ofensivo brasileño. Su trayectoria lo llevó a formar parte del tridente histórico del Barcelona junto a Lionel Messi y Luis Suárez, una alianza que redefinió el ataque moderno y conquistó múltiples títulos en la década de 2010. Sin embargo, el trofeo que siempre persiguió, la Copa del Mundo, nunca llegó a sus manos. Brasil no gana un Mundial desde 2002, y Neymar ha sido testigo de esa sequía sin poder romperla.
Su carrera ha estado marcada por momentos de genialidad alternados con lesiones que interrumpieron su continuidad. En Rusia 2018, Brasil llegó a cuartos de final donde fue eliminado por Bélgica. En Qatar 2022, la selección nuevamente quedó fuera en la fase de eliminación directa, esta vez en cuartos ante Croacia. Neymar disputó ambos torneos, pero en ninguno logró el rendimiento esperado para cambiar el destino de su equipo. Ahora, con 2026 como su última oportunidad realista de ganar un Mundial, la convocatoria de Ancelotti le otorga una última posibilidad de redención.
La decisión de Ancelotti: pragmatismo sobre renovación
La confirmación de Neymar no fue automática. Durante los meses previos a la convocatoria, circularon reportes sobre la posible exclusión del extremo, con argumentos que enfatizaban la necesidad de rejuvenecer la plantilla y dar oportunidades a futbolistas en ascenso. Ancelotti, sin embargo, priorizó la experiencia y la calidad contrastada. El técnico italiano ha demostrado a lo largo de su carrera que valora la combinación entre jugadores consolidados y talentos emergentes, una fórmula que le ha permitido ganar títulos en múltiples ligas europeas.
La inclusión de Neymar también responde a la realidad táctica de Brasil. En un torneo de 48 selecciones con un nuevo formato de grupos ampliados, la profundidad ofensiva será crucial. El extremo sigue siendo uno de los mejores creadores de juego de la región, capaz de generar espacios, asistencias y goles en momentos decisivos. Su presencia en la plantilla no solo aporta calidad técnica, sino también liderazgo y experiencia en grandes competiciones, elementos que Ancelotti claramente valora para el proyecto mundialista.
- Neymar suma tres participaciones en Mundiales: Brasil 2014 (donde fue lesionado en semifinales), Rusia 2018 y Qatar 2022, sin conquistar el trofeo
- Su palmarés incluye títulos con Santos, Barcelona, PSG y Flamengo, pero carece del trofeo mundial que define a los grandes
- A los 34 años, el Mundial 2026 representa su última oportunidad realista de ganar una Copa del Mundo como futbolista en activo
- Brasil necesita profundidad ofensiva en un torneo expandido a 48 selecciones con nuevos formatos de grupos
- Ancelotti ha ganado 4 Champions League y múltiples ligas europeas, demostrando capacidad para gestionar plantillas con veteranos de élite
El baile de despedida de un astro
La convocatoria de Neymar para el Mundial 2026 adquiere un matiz de despedida. A diferencia de otros futbolistas que se retiran de las selecciones en su apogeo, el extremo brasileño ha permanecido en el proyecto nacional incluso cuando su rendimiento fue cuestionado. Esta lealtad, combinada con su talento indiscutible, ha mantenido viva la esperanza de que aún pueda contribuir a un título mundial. El torneo en Norteamérica será probablemente su última oportunidad de escribir el capítulo faltante de su historia.
Desde una perspectiva narrativa, la inclusión de Neymar cierra un ciclo que comenzó en 2009 cuando fue presentado como el sucesor de Pelé. Aunque no ha alcanzado el mismo nivel de éxito mundial que la leyenda brasileña, su impacto en el fútbol global es innegable. Ha sido protagonista en varios de los mejores equipos de la década pasada, ha generado momentos memorables y ha inspirado a millones de aficionados. El Mundial 2026 será la oportunidad de demostrar que aún tiene magia para ofrecer en la escena mundial, independientemente del resultado final.
Implicaciones para Brasil y el torneo
La presencia de Neymar en la convocatoria refuerza el potencial ofensivo de Brasil en un torneo que se disputará en tres países y contará con un formato inédito. La selección brasileña, históricamente potencia mundial, lleva más de dos décadas sin ganar una Copa del Mundo, una sequía que pesa sobre la federación y la afición. Ancelotti ha heredado la responsabilidad de romper esa sequía, y la inclusión de Neymar sugiere que el técnico cree que la experiencia y calidad del extremo son piezas clave en ese objetivo.
Para el torneo en general, la presencia de Neymar añade un factor de incertidumbre interesante. Su capacidad para cambiar partidos con momentos de genialidad es bien conocida, pero también lo es su historial de lesiones. Si logra mantenerse íntegro durante la competición, podría ser un factor diferencial para Brasil. Si sufre una lesión, la ausencia de un jugador de su calibre impactaría significativamente en el rendimiento de la selección. Este equilibrio entre esperanza y riesgo define gran parte de la narrativa alrededor de su participación en el Mundial 2026.
Información complementaria de Clarin.










