El Mundial 2026 ya genera un impacto económico tangible en las 11 ciudades estadounidenses que albergan partidos de la fase definitiva. Según el Bank of America Institute, el gasto de visitantes foráneos creció 17.4% entre el 10 y el 28 de junio respecto al mismo período del año anterior, mientras que el consumo total en esas ciudades subió 5.4%. El fenómeno refleja cómo el torneo acelera la actividad en hoteles, restaurantes, comercios y servicios de transporte.
Los turistas que viajan desde otras ciudades o países son el motor principal de este crecimiento. Su gasto promedio alcanza 416 dólares diarios durante una estadía media de 12 días, lo que suma aproximadamente 5,000 dólares por visitante. La mitad de ese dinero se destina a comida y bebida, mientras que el 32% cubre hospedaje. En sedes como Atlanta, Dallas, Miami, Nueva York y Los Ángeles, los precios de alojamiento se han duplicado o triplicado respecto a los niveles habituales del verano.
A escala global, un estudio conjunto de FIFA, la Organización Mundial de Comercio y OpenEconomics proyecta que el evento generará 80,100 millones de dólares en producción económica mundial, de los cuales 7,500 millones provienen del gasto turístico directo. Para Estados Unidos, que concentra 11 de las 16 sedes, el impacto estimado en el PIB nacional es de 17,200 millones de dólares. Los sectores más beneficiados son alojamiento y restaurantes (2,400 millones en valor agregado), seguidos del inmobiliario (1,950 millones) y el comercio minorista (1,500 millones).
El costo oculto para las ciudades
Aunque los beneficios son significativos, las ciudades sede enfrentan inversiones millonarias que rara vez recuperan. Nueva York y Nueva Jersey comprometieron más de 400 millones de dólares en seguridad y operaciones; Los Ángeles, 280 millones; Dallas, 220 millones. Según Andrew Zimbalist, profesor emérito de Economía de Smith College, cada ciudad asume costos superiores a 100 millones de dólares sin recibir la mayor parte de los ingresos principales. Deutsche Bank estima que el torneo representará solo un alza temporal de 0.05% en el PIB estadounidense.
El impacto económico se extiende más allá de Estados Unidos. En México, la Ciudad de México ha generado una derrama de 26,280 millones de pesos, mientras que las plataformas de renta a corto plazo registran más de 558 millones de dólares por 560,000 noches de alojamiento. Para negocios y trabajadores latinos en ciudades sede, las fases eliminatorias prometen márgenes de ganancia aún mayores, ya que concentran partidos de mayor perfil y estadías más prolongadas de aficionados.
Información complementaria de El Diario NY.


