La rueda de prensa posterior al empate 1-1 entre Brasil y Marruecos en el debut de ambas selecciones en el Mundial 2026 generó una controversia inesperada: los organizadores prohibieron formular preguntas en español, alegando la ausencia de intérpretes para ese idioma. Achraf Hakimi y Vinícius Júnior fueron los protagonistas de una situación que rápidamente escaló en las redes sociales.
Durante la conferencia, un reportero de TV Azteca intentó dirigirse a Hakimi en español. El jefe de prensa intervino inmediatamente para frenar la pregunta, limitando los cuestionamientos únicamente al inglés. El defensa marroquí, confundido por la restricción, ofreció responder en inglés para evitar conflictos, pero la respuesta fue negativa. Minutos después, Vinícius Júnior solicitó explícitamente que le permitieran responder en español, pero recibió la misma negativa: no contaban con interpretación remota en ese idioma.
José Ramón Fernández, figura histórica del periodismo deportivo mexicano, utilizó sus redes sociales para cuestionar la decisión. El comunicador de 80 años señaló que el torneo presume de diversidad cultural, pero excluye el español, lengua oficial de México —uno de los tres países anfitriones— y hablada por millones en Norteamérica. Fernández aclaró que su crítica no apunta al idioma en sí, sino a la falta de preparación logística: "No se trata de si era español, francés o cualquier otro idioma. El problema es que no hubiera intérpretes para el idioma oficial de una de las sedes del Mundial".
Qué significa para el Mundial
El incidente expone una brecha organizativa en un torneo que se juega en tres naciones con contextos lingüísticos distintos. México, anfitrión oficial, tiene el español como lengua predominante, y millones de hablantes de este idioma residen en Estados Unidos y Canadá. La ausencia de intérpretes en conferencias de prensa de equipos que compiten en suelo norteamericano cuestiona la capacidad de coordinación de los organizadores a pocas semanas del inicio del torneo.
Brasil enfrentará a Haití el 20 de junio en Filadelfia, mientras que México recibirá a Corea del Sur el 19 de junio en Guadalajara. Ambas selecciones jugarán en territorio donde el español es lengua mayoritaria, lo que hace aún más evidente la necesidad de que las estructuras de comunicación del torneo se adapten a la realidad multilingüe de sus sedes.
Información complementaria de infobae.




