Francia venció 2-0 a Marruecos el 9 de julio en el Boston Stadium y se instaló en las semifinales del Mundial 2026, pero el partido dejó una imagen que encendió las alarmas: Kylian Mbappé abandonando el campo al minuto 77 con una bolsa de hielo sobre el tobillo.
El propio delantero del Real Madrid disipó la preocupación al término del encuentro. Según declaraciones recogidas por ESPN, Mbappé explicó que recibió un golpe en el tobillo y que su sustitución por Jean-Philippe Mateta fue táctica tanto como física: consideró que Mateta estaba en mejores condiciones para gestionar los últimos minutos del partido. 'Fue una lesión menor. Vamos a continuar y vamos a intentar ganar el próximo partido', señaló.
Más allá del susto, la actuación de Mbappé ante los marroquíes fue determinante: marcó uno de los dos goles del encuentro y, con ese tanto, igualó a Lionel Messi en lo alto de la tabla de la Bota de Oro del torneo. También falló un penalti, lo que añadió matices a una noche de luces y sombras para el capitán francés.
Mbappé fue claro sobre el estado de ánimo del vestuario y el camino que queda por delante: 'Somos conscientes de que solo hay una forma de relajarse: ganar. Sabemos que lo que viene será aún más difícil'. El delantero también indicó que el equipo esperaría el resultado del duelo entre España y Bélgica para conocer a su próximo rival.
Qué significa para el Mundial
Francia, segunda en el ranking FIFA y con Didier Deschamps en el banquillo, encadena su tercera semifinal mundialista consecutiva y llega al martes 14 de julio —fecha del partido en el Estadio Dallas— como uno de los grandes favoritos al título. La disponibilidad de Mbappé, goleador histórico de Les Bleus con más de 51 goles internacionales y subcampeón en 2022, es prácticamente innegociable para cualquier aspiración francesa. Si el golpe en el tobillo no evoluciona negativamente, el capitán debería estar en condiciones de afrontar la semifinal.
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