España y Francia se citan este martes en el AT&T Stadium de Dallas con un puesto en la final del 19 de julio en juego. El choque enfrenta dos extremos del torneo: la defensa más sólida de la competición contra el ataque más prolífico. En el centro de esa ecuación, la pareja de centrales formada por Aymeric Laporte y Pau Cubarsí.
Los números de la zaga española en este Mundial son difíciles de ignorar. Tras seis partidos, la selección de Luis de la Fuente es la que menos goles ha encajado —solo uno— y la que menos remates a puerta concede por partido, con una media de 8 en total a lo largo del torneo. No se trata de un portero que tape lo que otros dejan pasar: España construye su solidez antes de que el balón llegue a Unai Simón. En seis encuentros, los rivales han lanzado apenas 34 remates, de los cuales solo el 24% fue entre los tres palos.
Una dupla que tardó en arrancar pero que ya no para
Laporte y Cubarsí no compartieron titularidad hasta la cuarta jornada de la fase de clasificación, el partido ante Georgia. Desde entonces, en los 10 encuentros que han formado pareja de inicio, España solo ha encajado dos goles —ante Turquía (2-2) y Bélgica (2-1)— y ha mantenido la portería a cero en ocho ocasiones. La veteranía del central del Athletic Club y la precocidad del barcelonista han encajado con una naturalidad que no era evidente sobre el papel.
Más allá de la solidez colectiva, los datos individuales de ambos centrales sostienen su protagonismo. Entre los dos promedian casi tres intercepciones por partido. Laporte gana el 52% de sus duelos —el 54% en el juego aéreo—, mientras que Cubarsí se impone en el 53% del total y en el 55% de los disputados en el suelo. En el apartado de despejes, suman una media de 7,2 por partido, y en recuperaciones cada uno alcanza las 3,7 por cada 90 minutos. Esos registros sitúan a ambos en el Top 10 del Power Ranking defensivo del torneo: Laporte en cuarta posición, Cubarsí en novena.
Lo que distingue a esta dupla no es solo lo que hace sin balón. España sustenta buena parte de su control del juego en la capacidad de sus centrales para salir jugando. Laporte completa el 94% de sus pases y Cubarsí el 96%. Cuando el pase se produce en campo propio, ambos alcanzan el 97% de acierto. Cubarsí, además, no ha cometido ninguna pérdida que haya acabado en ocasión rival durante todo el torneo; Laporte solo una.
Qué significa para el Mundial
El examen de Dallas es el más exigente que ha afrontado esta defensa. Francia llega a las semifinales como segunda selección del ranking FIFA y con el mejor ataque del torneo. Kylian Mbappé, capitán del combinado galo y máximo goleador histórico de su selección, es la referencia ofensiva de Didier Deschamps y el principal problema que deberán resolver Laporte y Cubarsí.
Si España mantiene la línea defensiva que ha exhibido en los seis partidos anteriores, estará en condiciones de disputar la final del 19 de julio. La pregunta es si la dupla de centrales puede replicar ante Mbappé y compañía lo que ha hecho contra todos los demás. La respuesta llegará en Dallas.
Información complementaria de Europa Press.





