Lamine Yamal llega a los octavos de final del Mundial 2026 en su mejor momento físico tras superar las molestias que lo apartaron del once inicial ante Cabo Verde. El extremo español fue elegido mejor jugador del partido contra Austria y ahora afronta el duelo contra Portugal con la confianza de quien sabe que puede cambiar el torneo. A los 18 años, el barcelonista ya no oculta sus ambiciones: habla del Balón de Oro como algo natural, casi inevitable.
En una entrevista con José Ramón de la Morena, Yamal fue directo sobre sus objetivos personales. "No sueño con tener un Balón de Oro, sueño con tener muchos. Tengo la capacidad para hacerlo", afirmó. Para él, ganar el Mundial con España sería el trampolín perfecto hacia esa candidatura, y ese camino comienza precisamente en el enfrentamiento ante los portugueses.
La educación de Sheila Ebana
Detrás del talento de Yamal existe una historia familiar que el propio jugador relató sin reservas. Su madre, Sheila Ebana, fue la arquitecta de su disciplina. Mientras ella trabajaba largas jornadas cuando Lamine era pequeño, insistía en que los estudios debían ser la prioridad. "Me echaba broncas todos los días. Hasta el día que debuté, me decía que tenía que estar estudiando", recordó el extremo. Esa exigencia constante, combinada con la presencia silenciosa de una madre que le preparaba la cena cada noche, construyó el carácter del futbolista que hoy deslumbra en el Mundial.
Cuando el sueño se cumplió y Yamal alcanzó el éxito profesional, uno de sus primeros actos fue comprar una casa a su madre sin imponerle nada. "Solo le pregunté por la zona y le dije que la que ella quisiera", explicó. Ahora ve a Sheila feliz, y esa satisfacción personal es tan importante para él como cualquier trofeo.
Keyne y la infancia que no tuvo
Su hermano Keyne, de tres años, representa algo más profundo en la vida de Lamine. Tras el partido ante Austria, las cámaras captaron al niño en la grada y la reacción del jugador fue visceral: "Para mí, mi hermano es como si fuera mi hijo, estoy enamorado de él". Keyne disfruta de una infancia que Lamine no pudo tener, y eso es, según sus propias palabras, lo que más lo satisface del éxito alcanzado. "Veo a mi madre feliz, veo que mi hermano puede tener la infancia que yo hubiera querido. Y eso es lo que más feliz me pone".
Qué significa para el Mundial
España necesita que Yamal reproduzca el nivel que mostró en la Eurocopa 2024, donde fue decisivo en el título europeo. Portugal, con Cristiano Ronaldo a los 41 años en su sexto Mundial, representa un rival histórico en octavos. El extremo español, recuperado físicamente y con la confianza de quien acaba de ser elegido mejor jugador de la fase de grupos, es la pieza clave para que la selección avance. Su ambición por ganar múltiples Balones de Oro no es arrogancia: es la mentalidad de alguien que sabe que el torneo en Estados Unidos es su plataforma para consolidarse como uno de los mejores del planeta.
Información complementaria de LA RAZÓN.




