El president de la Generalitat, Salvador Illa, se encuentra en el centro de una polémica política que mezcla fútbol y estrategia de gobierno: el PSC votó en la Mesa del Parlament en contra de recibir y homenajear a los nueve futbolistas catalanes de la selección española, mientras que, en paralelo, su ejecutivo confirmó que creará una oficina para impulsar las selecciones deportivas catalanas, una cesión pactada con ERC como parte del acuerdo de investidura.
Los nueve jugadores en cuestión son Joan García, Eric García, Dani Olmo, Lamine Yamal, David Raya, Pau Cubarsí, Marc Pubill, Marc Cucurella y Víctor Muñoz. El presidente del grupo parlamentario del PP, Alejandro Fernández, fue quien sacó el asunto a la palestra, reprochando a Illa que celebrase públicamente los triunfos de España mientras su partido bloqueaba el reconocimiento institucional a esos mismos futbolistas en la cámara autonómica.
Cruce de acusaciones en el Parlament
Fernández recurrió al concepto de 'doble pensar' de George Orwell para describir la posición de Illa: aplaudir en redes sociales la victoria de España y, al mismo tiempo, comprometerse con Esquerra Republicana a construir una estructura institucional orientada a que selecciones catalanas compitan internacionalmente, incluso frente a la española. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, confirmó el martes que esa oficina se formalizará en breve.
Illa respondió negando cualquier contradicción y asegurando que invitó personalmente a los nueve futbolistas a una recepción en el Palacio de la Generalitat, pero que estos no pudieron asistir. "Yo no necesito ningún acuerdo del parlamento de Cataluña para saber lo que tengo que hacer", afirmó el president, quien acusó a Fernández de "instrumentalizar la selección" y de "hacer política con el fútbol". Sobre la oficina de selecciones catalanas, Illa no ofreció respuesta directa.
El president también aprovechó el debate para atacar a Ignacio Garriga, de Vox, y a Sílvia Orriols, de Aliança Catalana, argumentando que el origen de varios de esos futbolistas desmonta los discursos que ambos líderes sostienen sobre identidad e inmigración.
Qué significa para el Mundial
La polémica llega con el Mundial 2026 en el horizonte y con España situada como segunda selección del ranking FIFA. Jugadores como Lamine Yamal, el extremo del Barcelona que con 18 años ya figura entre los mejores del mundo, o Pau Cubarsí y Dani Olmo son piezas centrales del proyecto de Luis de la Fuente. El debate sobre su reconocimiento institucional en Cataluña anticipa que la presencia de estos futbolistas en el torneo volverá a convertirlos en foco de tensión política.
España, encuadrada en el Grupo H, llega al torneo como candidata real al título. Que parte de sus figuras más determinantes sean objeto de disputa entre el gobierno catalán y la oposición dice tanto del peso del fútbol en la agenda pública como de lo que está en juego políticamente antes de que arranque la competición.
Información complementaria de Libertad Digital.





