La fase de grupos del Mundial 2026 cerró con 73 encuentros disputados y un veredicto claro: el formato de 48 equipos no solo funcionó, sino que generó un espectáculo competitivo sin las fricciones que muchos temían. Las sorpresas llegaron desde múltiples flancos, los candidatos confirmaron su potencial y el mapa futbolístico sudamericano volvió a imponerse en el escenario mundial.
Las tres selecciones anfitrionas avanzaron de ronda con trayectorias dispares pero efectivas. México escribió un capítulo inédito en su historia: ganó todos sus partidos sin encajar un gol, incluso rotando efectivos. Estados Unidos emergió como la sorpresa táctica del torneo, desplegando un fútbol dinámico y ofensivo que elevó las expectativas más allá de lo previsto, aunque una derrota de sus suplentes ante Turquía matizó el desempeño. Canadá completó una progresión notable: su primer punto en un Mundial, su primera victoria con goleada, y finalmente su clasificación a los mano a mano, sellada con triunfo en el debut de 16avos.
Sudamérica reafirma su dominio
De seis selecciones sudamericanas en liza, solo una quedó fuera. Tres ganaron sus grupos; dos se clasificaron con actuaciones que rozaron lo épico. Argentina, con Lionel Messi en un estado de forma que supera incluso su rendimiento en 2022, no dejó dudas y se posicionó como candidata principal a repetir corona. Brasil transitó de menos a más: el empate inicial ante Marruecos permitió ajustes tácticos que liberaron aún más a Vinícius y desataron goleadas posteriores. Colombia cerró la fase con una de las mejores actuaciones del torneo: no solo neutralizó a Portugal, sino que la dominó en el mediocampo, controló a Cristiano Ronaldo y mereció claramente el triunfo que le dio el grupo.
Paraguay y Ecuador encarnaron la resurrección. Ambos comenzaron con derrotas que parecían sentenciarlos, pero ejecutaron giros espectaculares: los guaraníes vencieron a Turquía jugando con inferioridad numérica en el segundo tiempo; los ecuatorianos sorprendieron a Alemania. Clasificaron como terceros, pero con credenciales que sugieren aspiraciones mayores.
La debacle uruguaya
Uruguay protagonizó la decepción más resonante. El primer campeón mundial no pudo superar a Arabia Saudita ni a Cabo Verde, y aunque disputó un gran partido ante España, errores defensivos (particularmente del arquero) lo dejaron sin nada. Es el segundo fracaso de Marcelo Bielsa en un Mundial como entrenador. La acumulación de lesiones y la repetición de un guardameta sin garantías sellaron una eliminación que marca un punto de quiebre en el proyecto celeste.
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