Brasil cerró la fase de grupos del Mundial 2026 con una goleada contundente: 3-0 ante Escocia. Vinícius Jr. marcó dos tantos y Matheus Cunha añadió el tercero, permitiendo a los brasileños terminar como líderes del Grupo C y avanzar a dieciseisavos de final sin sobresaltos.
El partido, sin embargo, trascendió el marcador por un motivo: el regreso de Neymar con la selección. El atacante volvió a vestir la camiseta de Brasil en competición oficial después de más de dos años de ausencia, período que incluyó una lesión de rodilla sufrida el 17 de octubre de 2023 contra Uruguay. Su entrada al campo representó uno de los momentos más esperados del torneo para la afición brasileña.
Bajo la dirección de Carlo Ancelotti, Brasil mostró solidez defensiva durante toda la fase de grupos. El equipo no encajó goles en este último partido y consolidó una estructura consistente que le permite llegar a la fase eliminatoria con confianza. La victoria ante Escocia refuerza la percepción de un conjunto que, más allá del empate inicial contra Marruecos, ha demostrado capacidad para competir al más alto nivel.
El regreso progresivo de Neymar añade una dimensión táctica importante para lo que viene. A los 32 años, el extremo llega al torneo tras un período de recuperación física prolongado, pero su presencia en el campo marca el inicio de una nueva etapa ofensiva para Brasil. Sin embargo, su protagonismo en las siguientes fases aún está por definirse.
Qué significa para el Mundial
Brasil avanza como primero de grupo, lo que le garantiza un rival teóricamente más accesible en dieciseisavos de final. Con Vinícius Jr. en su pico de forma —el extremo del Real Madrid llega a los 25 años tras ganar la Champions 2024 y siendo figura en La Liga— y el regreso de Neymar, la selección brasileña cuenta con opciones ofensivas variadas para la fase eliminatoria. El desafío ahora será confirmar ese nivel de rendimiento cuando cada error sea definitivo.
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