Djalma Feitosa Dias, conocido mundialmente como Djalminha, mantiene una perspectiva equilibrada sobre los candidatos del Mundial 2026. El exmediocampista brasileño, quien brilló en la década de 1990 y principios de los 2000, considera que Francia llega como el principal favorito, seguida de cerca por Argentina y España. Sin embargo, advierte que en el fútbol moderno cualquier selección puede sorprender.
El talento que deslumbró en La Coruña durante la temporada 1999/2000 mantiene una relación especial con Lionel Scaloni, su compañero en Deportivo. Djalminha describe al actual seleccionador argentino como una persona enfocada y competitiva, capaz de generar cohesión grupal. Reconoce el trabajo realizado con Argentina, destacando cómo Scaloni logró armar un equipo sólido alrededor de Messi, proporcionando tanto tranquilidad como libertad al astro rosarino.
Respecto a las posibilidades de Argentina en 2026, Djalminha es optimista. Subraya que el grupo es más fuerte que en 2022, con jugadores de calidad consolidados tanto en titularidad como en el banquillo. Contrasta esta solidez con Brasil, donde observa que el equipo aún no está completamente armado. Señala que en Argentina es posible recitar de memoria tanto a los titulares como a los suplentes, algo que no sucede con la Selección brasileña bajo la dirección de Carlo Ancelotti.
Sobre Brasil, Djalminha reconoce que Ancelotti ha traído tranquilidad al proyecto y acertó al convocar a Neymar, quien ha ganado minutos en Santos. Sin embargo, advierte que la estructura del equipo aún requiere ajustes antes de que llegue el torneo. La presión sobre Brasil es considerable: hace años que no ganan un Mundial.
La espina del Mundial que nunca disputó
Djalminha fue campeón de la Copa América 1997 con Brasil, pero nunca participó en un Mundial. En 1998, Ernst Zagallo no lo incluyó en la lista porque consideró que no estaba en su mejor nivel en La Coruña; en su lugar fue Rivaldo. El brasileño reconoce que entrar en una convocatoria de Brasil siempre fue complicado debido a la cantidad de talentos disponibles. Menciona que jugar junto a Ronaldo le restaba oportunidades, ya que el Fenómeno resolvía partidos en solitario, lo que llevaba a los entrenadores a priorizar volantes defensivos sobre creativos.
Respecto a 2002, Djalminha descarta que su ausencia fuera únicamente por el incidente con Javier Irureta en La Coruña. Considera que Felipão Scolari nunca estuvo completamente convencido de su inclusión en la convocatoria. Esta es la única deuda pendiente en su carrera: no haber disputado un Mundial.
Qué significa para el Mundial
El análisis de Djalminha refleja la realidad de dos selecciones en posiciones distintas. Argentina, con Scaloni consolidado y un grupo cohesionado, llega al torneo como campeona vigente y con opciones reales de revalidar. Su próximo compromiso ante Argelia el 17 de junio en Kansas City será un primer test en la fase de grupos del Grupo J. Brasil, bajo la dirección de Ancelotti, busca reconstruir su proyecto con Vinícius Júnior como referente, pero aún enfrenta el desafío de armar un equipo equilibrado antes de enfrentar a Marruecos el 14 de junio en Nueva Jersey. Francia mantiene su estatus de potencia mundial, pero en 2026 ninguna selección tiene garantizado el éxito.
Información complementaria de Clarin.



