Ángel Di María atraviesa una transición en su carrera: fuera de las convocatorias de la selección argentina, pero aún determinante en el campo con Rosario Central. A los 38 años, el campeón mundial reflexionó sobre su retiro del equipo nacional y los objetivos que mantiene vigentes.
En una entrevista, Di María admitió que las primeras citaciones sin su presencia le generaron una sensación extraña, aunque enfatizó que no se arrepiente de la decisión tomada tras conquistar la Copa América en 2024. Descartó cualquier regreso como jugador, pero dejó abierta la posibilidad de acompañar al seleccionado desde otra función, incluso considerando viajar a Estados Unidos para seguir el torneo.
Sobre la selección argentina, Di María proyecta un rol equilibrado entre la experiencia consolidada y la renovación. Destacó cómo Lionel Scaloni ha manejado la competencia interna, citando el caso de Enzo Fernández, quien se ganó la titularidad en el Mundial de Qatar. Consideró que la nueva generación puede impulsar al equipo con su hambre de protagonismo.
La Libertadores como meta pendiente
Mientras el fútbol mundial se prepara para el próximo Mundial, Di María concentra sus energías en un objetivo personal: conquistar la Copa Libertadores con Rosario Central. Para el extremo, este torneo representa más que una competencia; es la oportunidad de cerrar un ciclo con el club donde se formó profesionalmente.
Su palmarés incluye el Mundial, la Copa América, la Finalissima y la Champions League, pero la Libertadores permanece como la asignatura pendiente. Di María recordó su frustración en Brasil 2014, cuando una lesión lo dejó fuera de la final ante Alemania, y contrastó esa amargura con su revancha en Qatar 2022, donde marcó en la final frente a Francia. Ahora busca escribir un nuevo capítulo en su casa.
Información complementaria de La Nacion.







