Alemania y Paraguay empataron 1-1 en el Gillette Stadium de Boston al cabo de los 120 minutos reglamentarios y tuvieron que recurrir a la tanda de penaltis para resolver su duelo de dieciseisavos. El conjunto germano acumuló una superioridad estadística aplastante a lo largo del partido, pero no supo traducirla en goles suficientes y se vio obligado a sufrir hasta el límite ante una Paraguay que defendió con orden y golpeó en el momento más inoportuno.
El guion se torció para Alemania justo antes del descanso. En el minuto 42, Julio Enciso recibió un pase de Mathías Galarza y anotó el primero del partido para Paraguay, un mazazo que llegó cuando los europeos parecían controlar el juego sin demasiados sobresaltos. El gol obligó a Nagelsmann a mover el banquillo de inmediato: en el inicio de la segunda parte, con el descanso aún fresco, Florian Wirtz reemplazó a Goretzka en busca de más creatividad.
La respuesta alemana no tardó. En el minuto 54, Kai Havertz, asistido por el propio Wirtz, firmó el empate y devolvió la calma al bando germano. Solo un minuto después, Paraguay realizó su primer cambio retirando a Avalos, y al 57 sacó también a Enciso, autor del gol, para administrar mejor sus fuerzas. El partido entró entonces en una fase de dominio alemán sin premio, con continuas llegadas pero sin el remate definitivo.
El tramo final de la prórroga elevó la tensión. En el minuto 102 el VAR revisó una acción protagonizada por Jonathan Tah sin consecuencias en el marcador. Las tarjetas amarillas se acumularon en los minutos finales: Alfaro para Paraguay en el 105, Nagelsmann —amonestado desde el banquillo— en el 105+1, Havertz en el 106 y Musiala en el 115, mientras Galarza también veía el amarillo en el 117. El ambiente se caldeó y el partido llegó a la tanda de penaltis con los nervios a flor de piel.
Las estadísticas retratan con nitidez el dominio alemán y la resistencia paraguaya. Alemania controló el 75 por ciento de la posesión frente al 25 de Paraguay, completó 799 pases contra 257 y disparó 21 veces por solo 7 de los guaraníes. En tiros a puerta la diferencia fue de 6 a 3, y los córners reflejaron la misma tendencia: 16 para Alemania, 6 para Paraguay. El xG confirmó la superioridad germana, con 1,49 frente a 0,42, aunque el portero paraguayo respondió con 6 paradas ante las 2 del guardameta alemán, siendo el gran sostén de su equipo durante todo el encuentro.
El partido dejó la imagen de una Alemania que lo tuvo todo para ganar en el tiempo reglamentario y no pudo. Con 18 faltas cometidas frente a 12 de Paraguay, los europeos mostraron también cierta desesperación en la búsqueda del segundo gol. La gestión táctica de Nagelsmann pasó por hasta seis cambios, incluyendo las entradas de Musiala, Anton, Woltemade, Amiri y Thiaw, pero ninguno logró desequilibrar definitivamente la balanza. Paraguay, pese a su inferioridad manifiesta en casi todos los registros, compitió con valentía y llegó vivo a la prórroga gracias a su solidez defensiva y a la inspiración puntual de Enciso.
Al final, los penaltis sentenciaron lo que noventa y veinte minutos de juego no pudieron resolver. Alemania avanza a la siguiente ronda, pero la imagen que deja es la de un equipo con potencial ofensivo notable —21 disparos, xG de 1,49— que aún no encuentra la eficacia necesaria para liquidar partidos sin necesidad de recurrir a la lotería desde el punto de penalti.
Ficha del partido
- Resultado: Alemania 1-1 Paraguay (PEN)
- Goles: 42' J. Enciso — Paraguay · 54' K. Havertz — Alemania
- Estadio: Gillette Stadium (Boston)
- Fase: Dieciseisavos
Estadísticas: Alemania - Paraguay
- Posesión: 75% - 25%
- Tiros: 21 - 7
- Tiros a puerta: 6 - 3
- Goles esperados (xG): 1.49 - 0.42
- Córners: 16 - 6
- Faltas: 18 - 12
- Pases: 799 - 257
- Paradas: 2 - 6
- Tarjetas amarillas: 2 - 2






