La FIFA implementó un cambio en los criterios de desempate para los grupos del Mundial 2026, priorizando ahora los enfrentamientos directos entre selecciones sobre la histórica diferencia de goles. Esta modificación, que debutó en el Mundial de Clubes 2025, abre la posibilidad de que varios grupos se resuelvan en la segunda jornada, algo que podría beneficiar a Argentina en su próximo compromiso ante Austria.
Desde 1970 hasta Qatar 2022, la diferencia de goles determinaba los desempates en la fase de grupos. Con ese sistema, un equipo necesitaba una ventaja de cuatro puntos sobre su perseguidor para garantizar el liderato tras dos encuentros. El nuevo esquema reduce esa brecha: con tres puntos de diferencia, el líder asegura su posición si ya venció en el duelo directo al rival más cercano, o si los otros resultados del grupo generan empates.
México ya demostró el impacto del cambio en el Grupo A. Los aztecas ganaron sus primeros dos partidos y, tras vencer 1-0 a Corea del Sur en el segundo encuentro, aseguraron matemáticamente el primer puesto aunque ambos equipos terminaran igualados en puntos. Los coreanos, con tres unidades, no pueden alcanzar a los seis de México porque perdieron el cara a cara.
Argentina en el Grupo J: el escenario para cerrar en Dallas
Argentina, líder mundial en el ranking FIFA, goleó 3-0 a Argelia en su debut con una actuación destacada. Austria, su próximo rival el 22 de junio en Dallas, venció 3-1 a Jordania. Si la Albiceleste derrota a los austriacos y Argelia no vence a Jordania, los sudamericanos sellarán matemáticamente el primer puesto del Grupo J antes de la tercera fecha, permitiendo al seleccionador Lionel Scaloni rotar efectivos en el cierre sin riesgo.
Este cambio acerca la FIFA al modelo histórico de la UEFA, que siempre priorizó los resultados directos. La lógica es que el enfrentamiento cara a cara ofrece una comparación más pura entre rivales y reduce el peso de marcadores extremos. Quienes defienden la diferencia de goles argumentan que mide el rendimiento integral en la zona, no solo un cruce puntual.
Qué significa para el Mundial
Para Argentina, el nuevo sistema es ventajoso. Con Messi en su sexto Mundial (igualando el récord de Cristiano Ronaldo) y buscando consolidar su ciclo ganador, poder asegurar el liderato ante Austria elimina presión en la última jornada. Scaloni podrá gestionar la rotación de sus figuras clave sin temor a sorpresas, un lujo estratégico en un torneo de 16 equipos por grupo que demanda mayor profundidad de plantilla.
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