Argentina afronta su primer examen en el camino hacia el bicampeonato consecutivo cuando se mida a Argelia el 17 de junio en el Arrowhead Stadium de Kansas City. La Albiceleste llega como número uno del ranking mundial tras ganar la Copa América 2024 y dominar las eliminatorias sudamericanas, con una racha de siete victorias consecutivas que respalda su candidatura.
Sin embargo, Lionel Scaloni enfrenta un dilema físico que condiciona sus planes. Nicolás Tagliafico no estará disponible en el debut, lo que obliga a replantear la defensa. Nahuel Molina y Gonzalo Montiel apenas se recuperaron de lesiones hace días, mientras que Cristian Romero acumula pocos minutos tras su regreso. El portero Emiliano Martínez arrastra una pequeña fractura en un dedo, y Julián Álvarez aún se recupera de su lesión en el Atlético de Madrid. A esto se suma Leandro Paredes, convocado estando desgarrado.
La estructura del equipo combina la experiencia ganadora de Messi, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Lautaro Martínez con la juventud de Nico Paz y Valentín Barco. Esta mezcla generacional es el proyecto de Scaloni para mantener la competitividad más allá del ciclo actual, aunque las ausencias defensivas podrían obligar a un esquema con tres centrales en el debut.
Argelia no es un rival menor. Los norteafricanos ganaron cómodamente su grupo en las eliminatorias africanas y llegan con un ataque punzante. Riyad Mahrez lidera un equipo joven donde destaca Ibrahim Maza, extremo del Bayer Leverkusen con una excelente temporada en Alemania. Vladimir Petković, técnico con experiencia mundialista tras llevar a Suiza a octavos en Rusia 2018, dirige un combinado que ha alternado goleadas (7-0 a Guatemala) con sólidas victorias (1-0 a Países Bajos).
Qué significa para el Mundial
Este debut condiciona el ritmo de Argentina en el Grupo J. Una victoria sin sobresaltos permitiría a Scaloni gestionar las lesiones en los siguientes encuentros; una complicación abriría interrogantes sobre la solidez defensiva en un torneo donde la profundidad física será decisiva. El estado de Messi en su sexto Mundial también será observado con lupa: a los 37 años, cada minuto cuenta en su búsqueda del único trofeo que le falta en su palmarés.
Información complementaria de CNN en Español.

