Cuando el árbitro pitó el final en el BMO Field de Toronto, Cristiano Ronaldo no esperó a que se disipara la euforia. Atravesó el terreno de juego en busca de Luka Modrić, quien caminaba con la cabeza gacha tras la eliminación de Croacia. Lo que sucedió después se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la jornada: un abrazo entre dos excompañeros del Real Madrid que probablemente sea el último de sus carreras internacionales.
El encuentro entre ambos llevaba una carga simbólica que trascendía el marcador. Portugal se impuso 2-1 con goles de Ronaldo desde el punto penal en el minuto 67 y Gonçalo Ramos en tiempo de descuento. Pero antes de que comenzara el partido, ya había un preludio: Ronaldo y Modrić se saludaron en el centro del campo con un abrazo, conscientes de que este sería presumiblemente el primer y último cruce entre ellos en una Copa del Mundo. Dos figuras de una generación que llegaban a Toronto sabiendo que el tiempo se agotaba.
El portugués fue retirado del campo en el minuto 80 con el marcador igualado, momento en el que no ocultó su disgusto al llegar al banquillo. Desde allí presenció cómo su equipo completaba la remontada. Cuando todo terminó, buscó a Modrić de inmediato. El diálogo entre ambos se prolongó varios minutos, capturado por las cámaras del torneo.
En declaraciones a FOX Sports, Ronaldo evocó los años compartidos en el club madrileño: «Jugué muchos años con Modrić, es genial verlo todavía jugando al más alto nivel». Luego reveló el contenido de su mensaje al croata: «Le dije: felicidades Luka, buena suerte para el futuro de tu carrera». Palabras que adquieren peso especial considerando que Modrić, a los 40 años, disputaba su quinta Copa del Mundo, probablemente la última de su trayectoria internacional.
Qué significa para el Mundial
Con esta victoria, Portugal avanza a octavos de final del Mundial 2026, donde enfrentará a España. Ronaldo continúa escribiendo su legado en su sexta Copa del Mundo, un récord absoluto que comparte con Carbajal, Matthäus y Messi. A los 41 años, el capitán portugués sigue siendo la referencia emocional de su selección, aunque Roberto Martínez ha delegado el liderazgo táctico en Bruno Fernandes. Para Croacia, la eliminación cierra un ciclo glorioso que incluyó la final de 2018 y el tercer puesto en 2022, pero esta vez Modrić y sus compañeros no encontraron la magia necesaria para otra sorpresa.
Información complementaria de infobae.




