Manuel Pellegrini expresó su decepción por la exclusión de Antony de la convocatoria brasileña para el Mundial 2026, aunque reconoce la potestad de Carlo Ancelotti para tomar decisiones en la selección canarinha. El técnico chileno, quien dirige al Real Betis, lamentó que el extremo de Osasco no haya sido incluido en la lista final, a pesar de figurar entre los 55 preseleccionados inicialmente por el entrenador italiano.
Pellegrini aprovechó para valorar el trabajo de Ancelotti al frente de Brasil, mostrando respeto por su criterio técnico. El estratega sudamericano reconoce que un entrenador de la envergadura del italiano posee la visión completa del plantel y la capacidad de evaluar a todos los candidatos antes de tomar una decisión definitiva. Esta postura refleja la comprensión de Pellegrini sobre los desafíos que implica conformar una nómina competitiva para una cita mundial.
La decepción por Antony y el respeto institucional
Aunque Pellegrini manifestó su lamento por la situación del extremo, su discurso equilibró la crítica con el reconocimiento de la autoridad técnica de Ancelotti. El entrenador del Betis enfatizó que, en el fútbol de élite, los directores técnicos de la talla del italiano cuentan con herramientas de análisis y conocimiento que les permiten tomar decisiones informadas. Esta perspectiva subraya cómo los técnicos respetan las jerarquías y criterios de sus colegas, incluso cuando no coinciden con sus propias evaluaciones.
La no inclusión de Antony en la convocatoria final representa una decisión que sorprendió en ciertos círculos del fútbol, considerando que el jugador había estado en el radar de Ancelotti durante el proceso de selección. Sin embargo, la competencia por los lugares en una selección nacional es feroz, y el entrenador italiano debe equilibrar múltiples factores: forma actual, adaptación táctica, experiencia internacional y dinámicas grupales. Pellegrini, con su experiencia en banquillos de alto nivel, comprende estas complejidades.
Oportunidades futuras y el próximo capítulo
El técnico chileno sugirió que aún existen posibilidades de cambios en la convocatoria, mencionando que mañana podría ser un buen día para que Antony demuestre su nivel. Esta afirmación abre la puerta a la posibilidad de ajustes de última hora, algo común en los procesos de selección cuando surgen lesiones, cambios de rendimiento o reconsideraciones técnicas. En el contexto del Mundial 2026, donde la competencia será aún más intensa con 48 selecciones participantes, cada decisión sobre quién entra y quién queda fuera adquiere mayor relevancia.
La declaración de Pellegrini también refleja una realidad del fútbol moderno: los procesos de convocatoria no siempre son definitivos hasta el último momento. Las lesiones, las suspensiones, los cambios de forma y las dinámicas tácticas pueden alterar los planes iniciales. En este sentido, Antony aún tiene oportunidades de revertir su situación si demuestra un rendimiento excepcional en los próximos compromisos con el Betis o si circunstancias imprevistas generan espacios en la nómina brasileña.
- Antony fue preseleccionado entre los 55 candidatos iniciales de Ancelotti pero no entró en la convocatoria final
- Pellegrini reconoce la autoridad técnica de Ancelotti para evaluar y seleccionar a los mejores jugadores disponibles
- El entrenador del Betis sugiere que pueden haber cambios de última hora en la nómina brasileña
- La competencia por los lugares en una selección nacional es intensa, especialmente de cara a un Mundial
- El formato de 48 selecciones en 2026 aumentará la presión competitiva en todos los procesos de convocatoria
El contexto del Mundial 2026 y la presión en las selecciones
La situación de Antony debe entenderse dentro del panorama más amplio del Mundial 2026, que contará con una estructura inédita de 48 selecciones divididas en 16 grupos de tres equipos. Esta expansión genera dinámicas diferentes a las ediciones anteriores, donde la competencia por los lugares en las nóminas es aún más feroz. Brasil, como potencia tradicional, debe optimizar cada posición con jugadores que combinen calidad técnica, experiencia internacional y adaptabilidad táctica. Ancelotti, con su trayectoria en clubes de élite, está acostumbrado a tomar decisiones difíciles basadas en criterios rigurosos.
Para Antony, la exclusión inicial no cierra definitivamente las puertas. En los meses previos al torneo, el panorama puede cambiar significativamente. Su desempeño en la competición doméstica, su estado físico y su continuidad en el Betis serán factores determinantes. Pellegrini, al mencionar que mañana podría ser un buen día para demostrar su nivel, reconoce implícitamente que el extremo tiene la capacidad de influir en su propio destino a través del rendimiento. Esta es una realidad del fútbol profesional: las convocatorias no son inmutables, y los jugadores que mantienen altos estándares de juego siempre tienen posibilidades de ser reconsiderados.
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