La Selección Argentina enfrenta una nueva complicación en su preparación para el Mundial 2026. Nahuel Molina, lateral del Atlético de Madrid, sufrió un desgarro muscular durante los minutos finales del encuentro ante el Celta de Vigo por LaLiga española. La lesión lo mantendrá fuera de las canchas aproximadamente tres semanas, lo que genera incertidumbre sobre su disponibilidad para el debut del equipo de Lionel Scaloni.
Esta baja se produce en un momento crítico para la Albiceleste. Con apenas treinta días para el comienzo de la competición, el cuerpo técnico debe gestionar una cascada de problemas físicos que afectan a piezas fundamentales del esquema táctico. Molina representa una de las opciones defensivas más versátiles del plantel, capaz de actuar tanto en la banda derecha como en posiciones más retrasadas, lo que amplifica el impacto de su ausencia temporal.
Una crisis de lesiones que se agrava
El panorama de bajas en la Selección se ha tornado preocupante en las últimas semanas. Junto a Molina, Cristian Romero, defensa central del Tottenham, y Nicolás González, extremo de la Juventus, también atraviesan procesos de recuperación. Estas ausencias simultáneas en diferentes líneas del equipo complican la planificación de Scaloni, quien debe definir la lista definitiva de convocados en los próximos días. La acumulación de lesiones musculares y de otra índole sugiere una posible sobrecarga en los jugadores durante la temporada de clubes.
El desgarro de Molina, aunque no es de gravedad extrema, genera un escenario de incertidumbre. Tres semanas de recuperación lo situarían en el límite para estar disponible en el debut ante Argelia, primer compromiso de Argentina en la fase de grupos. Llegar con lo justo a un partido inaugural no es ideal desde la perspectiva del rendimiento físico y la confianza táctica. Scaloni deberá evaluar si el lateral estará en condiciones óptimas o si es preferible contar con alternativas desde el inicio del torneo.
El formato 2026 y la importancia de la fase de grupos
El Mundial 2026 introduce cambios significativos respecto a ediciones anteriores. Por primera vez en la historia, la competición contará con 48 selecciones en lugar de 32, lo que modifica la estructura de la fase de grupos. Argentina integrará un grupo de tres equipos, donde cada victoria suma tres puntos y los puntos en juego son limitados. En este contexto, comenzar con todas las piezas disponibles y en óptimas condiciones físicas resulta estratégico. Una lesión que afecte a un lateral versátil como Molina puede influir en la dinámica ofensiva y defensiva del equipo.
Históricamente, Argentina ha demostrado capacidad para adaptarse a ausencias de jugadores clave. Sin embargo, la acumulación simultánea de bajas en diferentes posiciones presenta un desafío mayor. Scaloni cuenta con alternativas en la lateral derecha, pero la experiencia y versatilidad de Molina son difíciles de replicar. El técnico deberá evaluar si mantiene la estructura táctica habitual o implementa ajustes preventivos que no dependan de la recuperación a tiempo de sus lesionados.
- Nahuel Molina estará fuera aproximadamente tres semanas por desgarro muscular sufrido ante el Celta de Vigo
- Cristian Romero y Nicolás González también atraviesan procesos de recuperación en sus respectivos clubes europeos
- Argentina debuta ante Argelia en la fase de grupos del Mundial 2026, primer compromiso de la Albiceleste
- El torneo 2026 contará con 48 selecciones y grupos de tres equipos, modificando la dinámica tradicional
- Scaloni debe definir la lista definitiva de convocados en medio de esta crisis de lesiones
- La versatilidad defensiva de Molina lo convierte en pieza difícil de reemplazar en el esquema argentino
Scaloni en la encrucijada: decisiones urgentes
El director técnico de Argentina enfrenta decisiones complejas en la recta final previa al torneo. Debe equilibrar la confianza en la recuperación de sus lesionados con la necesidad de contar con alternativas probadas desde el primer partido. La lista definitiva de convocados será reveladora: ¿incluirá a Molina confiando en su recuperación? ¿Optará por laterales alternativos con mayor disponibilidad inmediata? Cada opción conlleva riesgos y beneficios que trascienden lo meramente táctico.
La experiencia acumulada en mundiales anteriores sugiere que Argentina posee recursos suficientes para navegar estas dificultades. Sin embargo, el margen de error es reducido en una competición donde cada punto en la fase de grupos puede resultar decisivo. La lesión de Molina no es catastrófica, pero su timing es particularmente incómodo. Scaloni deberá comunicar con claridad a sus jugadores disponibles que la responsabilidad de mantener el rendimiento recae en ellos, independientemente de las ausencias temporales.
El contexto europeo también influye en esta situación. Los clubes de Molina, Romero y González tienen sus propios intereses en mantener a sus jugadores disponibles y en forma. La coordinación entre los equipos nacionales y los clubes es fundamental para garantizar que los procesos de recuperación sean adecuados y que no se fuerce el regreso de jugadores antes de tiempo. Argentina debe confiar en los protocolos médicos de sus jugadores, pero también mantener comunicación constante sobre el estado físico de cada uno.
Información complementaria de Clarin.







