Croacia ha confirmado su lista de convocados para el Mundial 2026, y Luka Modric sigue siendo la piedra angular del proyecto de Zlatko Dalic. A los 40 años, el mediocampista del AC Milan regresa a una Copa del Mundo en busca de nuevos desafíos con la selección balcánica, demostrando que su hambre competitivo permanece intacto tras décadas en la élite del fútbol europeo.
La decisión del seleccionador croata refleja una estrategia clara: combinar la experiencia de un jugador que ha ganado prácticamente todo en el fútbol de clubes con elementos más jóvenes que aporten energía y proyección. Modric, quien ha sido protagonista en los últimos Mundiales con su selección, continúa siendo referente indiscutible en el esquema táctico de Dalic, independientemente de su edad avanzada para los estándares del fútbol profesional.
Un grupo exigente en la fase inicial
Croacia ha sido sorteada en un grupo que presenta desafíos significativos. La presencia de Inglaterra, potencia tradicional del fútbol europeo y semifinalista en la Eurocopa 2020, establece un primer obstáculo de envergadura. Los ingleses llegan con una estructura consolidada y recursos ofensivos que demandan máxima concentración defensiva. Panamá y Ghana completan el cuadro de rivales, equipos que, aunque con menor trayectoria en Mundiales, representan competencia seria en el contexto de una fase de grupos donde cada punto resulta decisivo.
El formato del Mundial 2026, con 48 selecciones distribuidas en 16 grupos de tres equipos, modifica sustancialmente la dinámica tradicional. Croacia deberá navegar este nuevo esquema con inteligencia táctica, aprovechando la experiencia de Modric en momentos críticos. El mediocampista ha demostrado a lo largo de su carrera una capacidad excepcional para leer el juego y tomar decisiones bajo presión, habilidades que resultan especialmente valiosas en torneos con márgenes tan ajustados.
- Modric acumula participaciones en cinco Mundiales anteriores, lo que lo posiciona como referente histórico en la selección croata
- Dalic mantiene un equilibrio entre veteranía y renovación, integrando jugadores que conocen el nivel competitivo internacional
- El grupo incluye a Inglaterra, semifinalista europeo reciente, lo que eleva la complejidad del torneo para Croacia
- El nuevo formato de 48 equipos en 16 grupos de tres modifica la estrategia de clasificación respecto a ediciones anteriores
- La presencia de Modric en el mediocampo proporciona estabilidad táctica y liderazgo en momentos decisivos del torneo
La trayectoria de una leyenda sin límites de edad
La carrera de Modric trasciende lo meramente estadístico. Su palmarés incluye títulos europeos, reconocimientos individuales de máximo nivel y una consistencia que pocos futbolistas han logrado mantener durante dos décadas. A diferencia de otros jugadores que se retiran cuando alcanzan cierta edad, el mediocampista croata ha elegido continuar compitiendo al más alto nivel, demostrando que la experiencia y la inteligencia táctica pueden compensar cualquier merma física. Su presencia en la convocatoria no es un acto de nostalgia, sino una decisión basada en su contribución real al equipo.
Dalic ha construido un proyecto que reconoce el valor de mantener referencias sólidas en el vestuario mientras incorpora talento emergente. Esta fórmula ha funcionado para Croacia en ediciones recientes, permitiendo que la selección compita contra potencias establecidas. Modric actúa como catalizador de experiencia, transmitiendo conocimiento a compañeros más jóvenes y proporcionando estabilidad emocional en momentos de presión. Su liderazgo trasciende lo que ocurre dentro del terreno de juego, influyendo en la mentalidad colectiva del equipo.
Perspectivas y desafíos en el horizonte
El Mundial 2026 representa un punto de inflexión para Croacia. La selección balcánica ha demostrado capacidad para competir contra las élites mundiales, pero mantener esa posición requiere renovación constante sin perder identidad táctica. La convocatoria de Modric a los 40 años simboliza esta búsqueda de equilibrio: aprovechar la experiencia de una leyenda mientras se construye futuro. El desafío para Dalic será gestionar los tiempos de juego de sus veteranos, asegurando que los más jóvenes acumulen experiencia decisiva.
La fase de grupos será determinante para establecer la trayectoria de Croacia en el torneo. Con un calendario que incluye enfrentamientos contra rivales de distinto perfil, la selección tendrá oportunidades para demostrar su versatilidad táctica. Modric será observado no solo por su rendimiento en el campo, sino como símbolo de la capacidad croata para mantener competitividad generacional tras generacional. Su participación en un quinto Mundial subraya la excepcionalidad de su trayectoria profesional.
Información complementaria de Diario Las Américas.







