Mateo Chávez tiene claro su objetivo: llegar al Mundial 2026 como titular indiscutible de la Selección Mexicana. El lateral abandonó Guadalajara a principios de 2025 para fichar con el AZ Alkmaar de la Eredivisie holandesa, un movimiento que responde a una estrategia deliberada de mejorar su perfil competitivo en el fútbol europeo. Aunque matiza que su presencia en la selección no depende únicamente de jugar en el viejo continente, reconoce que la visibilidad internacional fue determinante en su decisión.
El cambio de aires representa un punto de inflexión en la carrera del defensor mexicano. Tras varios años en la Liga MX, donde acumuló experiencia y consolidó su posición como lateral confiable, Chávez identificó que dar el salto a una liga europea potenciaría su proyección. La Eredivisie holandesa, conocida por su énfasis en el juego ofensivo y la exigencia táctica, se presenta como escenario ideal para pulir sus habilidades y ganar protagonismo en el radar de los técnicos de la selección nacional.
La apuesta por visibilidad internacional
El futbolista es consciente de que el fútbol europeo amplifica la proyección de los jugadores mexicanos. Los ojeadores de las federaciones nacionales monitorean constantemente las principales ligas del continente, y una actuación consistente en la Eredivisie genera más cobertura mediática que la misma performance en México. Chávez busca posicionarse en el radar de los técnicos de la selección mediante una campaña sólida en Alkmaar, donde tendrá oportunidad de enfrentarse a rivales de nivel competitivo elevado y demostrar su capacidad para adaptarse a exigencias tácticas distintas.
La decisión de emigrar también refleja una tendencia creciente entre los futbolistas mexicanos jóvenes: entender que el desarrollo profesional requiere exponerse a contextos más exigentes. Europa no es solo un destino de prestigio, sino una plataforma donde se evalúan capacidades defensivas, velocidad, anticipación y adaptación táctica. Para un lateral, estas cualidades son fundamentales, y la Eredivisie ofrece un entorno donde el juego de ataque constante demanda defensores versátiles y con capacidad de contribuir en transiciones rápidas.
Competencia por la titularidad en el Mundial 2026
La posición de lateral en la Selección Mexicana cuenta con alternativas consolidadas, lo que significa que Chávez enfrenta una competencia real por ganarse un lugar en la alineación titular. El Mundial 2026, que se disputará en territorio norteamericano con un formato inédito de 48 selecciones, representa una oportunidad única para los futbolistas mexicanos de demostrar su nivel en casa. Para un defensor, la titularidad no es garantizada: debe competir constantemente, mejorar su rendimiento y ofrecer garantías de solidez defensiva y contribución ofensiva.
La estructura del torneo 2026, con más equipos y más partidos en la fase de grupos, amplía las posibilidades de rotación y ofrece más minutos a los futbolistas. Sin embargo, esto también significa que la competencia interna será más intensa. Chávez comprende que su paso por el AZ Alkmaar debe traducirse en un desempeño que lo posicione como opción preferente en la lateral defensiva mexicana. Su rendimiento en la Eredivisie será evaluado no solo por el club holandés, sino también por el cuerpo técnico de la selección nacional.
- Chávez fichó por el AZ Alkmaar en 2025 tras varios años en Guadalajara, buscando mejorar su visibilidad internacional
- La Eredivisie holandesa es una plataforma competitiva donde se evalúan capacidades defensivas y adaptación táctica de los futbolistas
- El Mundial 2026 en territorio norteamericano con formato de 48 selecciones amplía oportunidades pero intensifica la competencia por titularidad
- Los laterales mexicanos enfrentan competencia real en la selección, por lo que el desempeño en Europa será determinante para ganarse un lugar
- La visibilidad mediática en ligas europeas influye en las decisiones de los técnicos de selecciones nacionales respecto a convocatorias
El contexto de México en el camino a 2026
La Selección Mexicana se encuentra en un proceso de renovación y consolidación de cara al torneo mundial. El equipo tricolor necesita futbolistas que combinen experiencia con capacidad de adaptación a esquemas tácticos modernos. Los laterales, en particular, son piezas clave en el fútbol contemporáneo, donde la defensa debe ser dinámica y contribuir activamente en el ataque. Chávez, al buscar mejorar en Europa, se alinea con esta necesidad estructural del equipo nacional.
El movimiento de Chávez forma parte de una estrategia más amplia de futbolistas mexicanos que buscan consolidarse en ligas competitivas antes de la cita mundialista. Esta tendencia ha demostrado ser efectiva en ediciones anteriores del torneo, donde los jugadores con experiencia europea presentaron mejor adaptación a la intensidad y exigencia del fútbol de selecciones. Para México, contar con laterales formados en contextos europeos representa una ventaja táctica y defensiva significativa.
El lateral mexicano reconoce que el viaje a Europa no es garantía automática de presencia en la selección, pero sí amplifica sus posibilidades de competir por un lugar. Su enfoque es claro: rendir en Alkmaar, mejorar sus capacidades defensivas y ofensivas, y presentarse ante el cuerpo técnico mexicano como una opción confiable para la titularidad. El próximo año y medio será determinante para evaluar si su apuesta por visibilidad internacional se traduce en oportunidades concretas en el Mundial 2026.
Información complementaria de El Universal.







