Kang-in Lee abandonó el Valencia CF en 2021 sin costarle un euro a ningún club. Cuatro años después, el Atlético de Madrid ha desembolsado 40 millones para ficharlo, mientras que las arcas de Mestalla solo recibieron 1,4 millones en concepto de formación. Una cifra que resume uno de los errores de gestión más costosos del fútbol español reciente.
José Bordalás, entrenador del Valencia en aquel momento, desmontó en 2023 la versión oficial del club en una entrevista con Relevo. Según sus propias palabras, cuando llegó al banquillo ya le comunicaron que el surcoreano estaba vendido y que debía marcharse. 'Yo cuando llegué me dijeron que Kang-in estaba vendido, que se tenía que ir. Fue incomprensible, me decían que era un mal compañero, que tenía que salir sí o sí', declaró el técnico. Bordalás añadió que, en los dos únicos días que el jugador entrenó con él, ya le transmitió a su cuerpo técnico que era el mejor del grupo, y que le resultaba inexplicable que el club quisiera desprenderse de él.
La versión del entorno valencianista apuntaba en dirección contraria: que Bordalás no contaba con Lee como pieza relevante para su proyecto. Esa contradicción de relatos, sumada a la etiqueta de 'jugador conflictivo' que le colgaron desde dentro del club, precipitó una salida que el propio técnico calificó de incomprensible.
Del Mallorca al PSG, y del PSG al Atlético
Lejos de Mestalla, el mediocampista surcoreano encontró continuidad en el Mallorca, donde consolidó su nivel durante dos temporadas. Eso bastó para que el Paris Saint-Germain lo incorporara en 2023 por alrededor de 20 millones de euros. Su progresión en el club parisino terminó de confirmar el potencial que Bordalás ya había detectado en aquellos entrenamientos, y el Atlético de Madrid no dudó en invertir 40 millones para hacerse con sus servicios.
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