Javier Aguirre cerró la puerta a Javier Hernández en su lista para el Mundial 2026. La ausencia del máximo goleador histórico de México genera interrogantes sobre una decisión que va más allá del palmarés individual.
Una convocatoria mundialista no responde únicamente a nombres resonantes o récords acumulados. Los seleccionadores evalúan desempeño reciente, encaje táctico, disponibilidad física y capacidad de competir en un torneo corto e intenso. Estos criterios explican por qué un futbolista con credenciales históricas puede quedar fuera.
En el caso de Chicharito, su situación deportiva en los últimos meses fue determinante. Desde su regreso a Chivas en 2024, el delantero de 37 años no logró consolidarse como titular. En 2025 disputó menos de 900 minutos y anotó apenas cuatro goles en todas las competiciones antes de su salida en diciembre. Ese rendimiento limitado contrasta con la exigencia de un Mundial.
A principios de mayo, cuando la prelista ya lo había dejado fuera, Chicharito se pronunció en redes sociales. Expresó sus mejores deseos hacia la selección dirigida por Aguirre, aunque reconoció las dificultades del proceso. El futbolista, sin embargo, descartó un retiro inmediato y anunció que revelaría sus próximos pasos en julio. Posteriormente se confirmó su incorporación como comentarista en la transmisión del torneo.
Qué significa para el Mundial
México afronta el torneo en el Grupo A con la necesidad de superar una barrera histórica: no ha ganado un partido eliminatorio fuera de casa desde 1986. Aguirre apostó por un equipo con jugadores en mejor forma competitiva, priorizando la solidez táctica sobre los nombres del pasado. Con Edson Álvarez como pieza central en la recuperación y capitán, la selección busca romper ese ciclo en su tercer Mundial consecutivo.
Información complementaria de CNN en Español.

