El gobierno de la Ciudad de México aclaró este miércoles que la FIFA no ha ordenado la remoción del ajolote monumental ubicado en el puente peatonal que conecta el Cetram Huipulco con el Estadio Ciudad de México. La aclaración llega tras especulaciones sobre posibles restricciones de la confederación internacional respecto a símbolos y figuras en las inmediaciones de las sedes del torneo mundial.
Según informó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la FIFA tiene acreditadas únicamente tres mascotas oficiales para el Mundial 2026: Zayu, Maple y Clutch. Sin embargo, esta designación no implica una prohibición directa hacia la figura del ajolote ni hacia ningún otro símbolo cultural o artístico presente en la ciudad. La distinción es relevante para entender que la existencia de mascotas oficiales no equivale a una censura de otras representaciones.
Las mascotas oficiales del Mundial 2026
El torneo que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá cuenta con un sistema de identidad visual definido por la FIFA a través de sus tres personajes oficiales. Zayu representa a México, Maple a Canadá y Clutch a Estados Unidos. Cada mascota encarna características culturales y deportivas de sus respectivas naciones. Esta estructura es común en los últimos mundiales, donde la confederación internacional establece figuras emblemáticas que acompañan la campaña promocional global del evento.
La acreditación de estas tres mascotas responde a una estrategia de marketing y comunicación de la FIFA para unificar la identidad visual del torneo a nivel internacional. No obstante, esto no significa que otras figuras simbólicas, monumentos o representaciones culturales deban ser removidas de los espacios públicos. La diferencia entre mascota oficial y símbolo local es fundamental para comprender que ambas pueden coexistir sin conflicto.
El ajolote como ícono de la Ciudad de México
El ajolote es una figura emblemática de la Ciudad de México, vinculada a la historia prehispánica y a la identidad cultural de la capital. Su presencia en espacios públicos, como el monumento en el puente peatonal cercano al Estadio Ciudad de México, responde a iniciativas locales de preservación y promoción del patrimonio cultural. La instalación de esta escultura forma parte de un esfuerzo más amplio por mantener la identidad visual y cultural de la ciudad durante el evento mundial.
La coexistencia de símbolos locales con la identidad corporativa del Mundial es un fenómeno común en ciudades anfitrionas. Otros torneos han permitido que monumentos y figuras culturales permanezcan en sus ubicaciones originales sin que esto genere conflicto con las mascotas oficiales. La Ciudad de México, como sede de varios partidos del torneo, tiene derecho a mantener sus símbolos identitarios visibles durante la competencia.
- Las tres mascotas oficiales del Mundial 2026 son Zayu (México), Maple (Canadá) y Clutch (Estados Unidos)
- La acreditación de mascotas oficiales no implica prohibición de otros símbolos culturales en espacios públicos
- El ajolote monumental forma parte de iniciativas locales de preservación cultural en la Ciudad de México
- El IMPI aclaró directamente que no existe orden de la FIFA para remover la figura del ajolote
- La coexistencia de símbolos locales y mascotas oficiales es práctica común en mundiales anteriores
Contexto de preparación para el torneo
La Ciudad de México se prepara para albergar varios encuentros del Mundial 2026, lo que implica mejoras en infraestructura, seguridad y servicios. El Estadio Ciudad de México, también conocido como Estadio Azteca, será uno de los recintos principales del torneo. En este contexto, es natural que surjan dudas sobre qué cambios o restricciones podría imponer la FIFA en las inmediaciones de las sedes. La aclaración del gobierno capitalino busca tranquilizar a la ciudadanía sobre la preservación de símbolos locales.
Las autoridades mexicanas han enfatizado que la preparación para el Mundial 2026 no implica la eliminación de elementos culturales que definen la identidad de la ciudad. Por el contrario, el evento representa una oportunidad para que México proyecte su riqueza cultural a nivel mundial. La presencia del ajolote monumental, lejos de ser un obstáculo, puede servir como punto de referencia cultural para visitantes internacionales que deseen conocer más sobre la historia y tradiciones de la capital.
El desmiente del gobierno capitalino es una respuesta directa a especulaciones que circularon en redes sociales y medios locales. Estas dudas reflejan la incertidumbre natural que genera un evento de la magnitud del Mundial, donde se entrelazan regulaciones internacionales con identidades locales. La claridad proporcionada por el IMPI y las autoridades contribuye a reducir confusiones y a mantener la confianza en que la ciudad puede ser anfitriona sin sacrificar sus símbolos.
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