Hans Pirkner llegó a Argentina 1978 con una misión doble. El delantero austriaco no solo competía por su selección, sino que también asistía como monaguillo al sacerdote Frederic Petchel, quien acompañaba a la delegación para oficiar misas y ofrecer apoyo espiritual a los jugadores. Una responsabilidad poco común en una convocatoria de Mundial.
Bajo la dirección de Helmut Senekowitsch, Austria regresaba a una Copa del Mundo después de dos décadas. El equipo integró un grupo con Brasil, España y Suecia, demostrando competitividad desde la fase inicial. Pirkner participó en dos encuentros del torneo, aunque sin anotar goles.
El momento más memorable llegó ante Alemania Federal. Austria logró una victoria 3-2 que los austriacos denominaron el 'milagro de Córdoba', mientras los alemanes la recordaban como la 'vergüenza de Córdoba'. Era la primera derrota de una selección alemana en 47 años frente a Austria.
Pirkner, nacido en Viena en 1946, acumuló 20 internacionalidades y cuatro goles en su carrera. Su mejor etapa profesional transcurrió en el Austria Wien, donde formó parte de una delantera apodada el 'ataque centenario' junto a Thomas Parits y Julio César Morales. Con ese club ganó títulos y llegó a la final de la Recopa en 1978.
Su trayectoria también incluyó un episodio turbulento. Durante su paso por el Schalke 04 quedó vinculado al escándalo de amaños de la Bundesliga en 1971, aunque fue indultado en 1973.
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