El balón oficial es una pieza central de cada Mundial, y desde 1970 todos han sido fabricados por adidas. Del icónico Telstar de blanco y negro al Al Rihla de Catar 2022, cada modelo introdujo cambios en materiales, paneles y aerodinámica. Algunos, como el Jabulani de 2010, generaron polémica entre los futbolistas por su comportamiento impredecible.
Telstar y el diseño que hizo historia
El Telstar de México 1970 fue el primer balón oficial de adidas y popularizó el patrón de 32 paneles, 20 hexágonos blancos y 12 pentágonos negros, pensado para verse mejor en las transmisiones de televisión en blanco y negro. Su nombre aludía al satélite de comunicaciones Telstar.
Le siguieron el Tango de Argentina 1978, con su característico diseño de tríadas, y el Azteca de México 1986, el primer balón completamente sintético de la historia mundialista.
La era de los nuevos materiales
Con el cambio de siglo, adidas redujo el número de paneles y experimentó con costuras térmicas. El Teamgeist de Alemania 2006 usó 14 paneles, y el Jabulani de Sudáfrica 2010 redujo la cifra a ocho paneles termosellados.
El Jabulani fue muy criticado por porteros y delanteros, que lo consideraban impredecible en su trayectoria, especialmente en los estadios de altura de Sudáfrica.
Brazuca y Al Rihla
El Brazuca de Brasil 2014, de seis paneles, tuvo mejor recepción que su antecesor y fue ampliamente probado antes del torneo. El Telstar 18 de Rusia 2018 recuperó el nombre clásico con un diseño moderno.
El Al Rihla de Catar 2022, cuyo nombre significa «el viaje» en árabe, fue presentado como el balón más rápido de la historia del torneo e incorporó un sensor interno para ayudar en la detección de fueras de juego semiautomática.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo fabrica adidas el balón del Mundial?
Desde el Mundial de México 1970, con el Telstar. Adidas es proveedor oficial del balón en todas las ediciones desde entonces.
¿Por qué fue polémico el Jabulani?
El balón de Sudáfrica 2010, con ocho paneles termosellados, fue criticado por jugadores y porteros por su trayectoria impredecible, agravada por la altura de varias sedes.
¿Qué tenía de especial el Al Rihla de 2022?
Incorporó un sensor interno que enviaba datos de posición para apoyar el sistema de fuera de juego semiautomático, además de ser presentado como el más veloz del torneo.
