El Rayo Vallecano tiene fecha para su primer partido de local en LaLiga —el 20 de agosto— pero no tiene estadio donde disputarlo. La situación, que ya era grave, se complica aún más: Butarque, el recinto del CD Leganés que sonaba como la opción más viable, queda prácticamente descartado. Según confirma la Cadena SER, el club pepinero no ha recibido ninguna comunicación de la directiva del Rayo para solicitar el uso de sus instalaciones.
El origen del problema está en la pérdida de la concesión del Estadio de Vallecas. El Rayo ya no tiene derecho de uso sobre el recinto, cuya gestión recae ahora en la Comunidad de Madrid. Este miércoles, los técnicos de la administración regional se presentaron para iniciar obras urgentes de seguridad, pero encontraron las puertas cerradas: el club no les permitió el acceso ni entregó las llaves. El consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Mariano de Paco, fue directo al valorar la situación: el club ha demostrado, según sus palabras, que no es capaz de gestionar el estadio, y apuntó a un modelo de gestión privada similar al del Movistar Arena como posible salida a largo plazo.
Mientras se resuelve el futuro del Vallecas, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, aseguró que el Rayo cuenta con un estadio alternativo. Sin embargo, las opciones se van cerrando una a una. El Metropolitano, el Bernabéu y el Coliseum ya fueron descartados previamente. Ahora Butarque se suma a esa lista. Dentro de la Comunidad de Madrid, los únicos recintos que quedarían serían los de Alcorcón y Fuenlabrada, ambos actualmente en Primera Federación y con infraestructura pensada para otra categoría. La Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde el Rayo entrenó la pasada temporada, tampoco reúne las condiciones para acoger a los cerca de 12.000 abonados del club.
Información complementaria de Cadena SER.






