El estreno de España en el Mundial 2026 enfrenta un obstáculo meteorológico. El encuentro contra Cabo Verde, programado para el 15 de junio a las 18:00 (hora española) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, podría sufrir retrasos debido a la previsión de tormentas eléctricas, chubascos y temperaturas máximas cercanas a los 28 grados.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) estima un 60% de probabilidad de precipitaciones para ese lunes, con mayor riesgo de actividad eléctrica a partir de las 14:00 locales. El protocolo de seguridad para deportes al aire libre establece una zona de riesgo significativo de entre 10 y 16 kilómetros: si se detectan truenos o rayos, la actividad se paraliza y comienza una cuenta atrás de 30 minutos sin actividad eléctrica registrada.
La buena noticia para Luis de la Fuente es que el estadio dispone de una cubierta retráctil que, de activarse, evitaría suspensiones temporales y proporcionaría protección térmica. Sin embargo, su uso dependerá de las decisiones de los organizadores según las condiciones finales.
Un grupo con amenazas climáticas recurrentes
El factor meteorológico no es aislado. La NOAA también prevé tormentas eléctricas para el 21 de junio, cuando España enfrente a Arabia Saudí en la misma ciudad. Más preocupante aún es el tercer partido: el 27 de junio contra Uruguay en Guadalajara, México, donde un análisis de Climate Central señala que el cambio climático aumenta significativamente la probabilidad de calor extremo que afecte el rendimiento.
Investigaciones demuestran que temperaturas superiores a 28 grados reducen los esprints, la distancia total recorrida y el tiempo de recuperación de los futbolistas. Para una selección candidata al título como España, estos factores ambientales pueden marcar diferencias en partidos decisivos del Grupo H.
Información complementaria de Vozpópuli.


