Cristiano Ronaldo llega a Norteamérica 2026 con 41 años dispuesto a conquistar lo único que falta en su palmarés: una Copa del Mundo. En una entrevista con Piers Morgan en noviembre de 2025, el portugués fue contundente al responder si se ha ganado el derecho de ser considerado el mejor de todos los tiempos: «Por supuesto». Una afirmación que resume la confianza de un atleta que ha ganado prácticamente todo en el fútbol.
Lo paradójico es que el mismo Ronaldo insiste en que ganar el Mundial «no cambiaría su nombre en el mundo del fútbol». Argumenta que no es su sueño y que obtener la Copa no lo convertiría automáticamente en el más grande. Compara su situación con la de Messi: Argentina ganó dos Mundiales antes de que el rosarino llegara, mientras que Portugal ganar sería una sorpresa histórica. Sin embargo, esta postura contrasta con la realidad de un competidor hiperganador que ha admitido que este «definitivamente será su último Mundial» y que se retirará en uno o dos años. Para un jugador de su calibre, Norteamérica 2026 representa la última oportunidad.
Su trayectoria en torneos mundialistas es excepcional. Es el único futbolista que ha marcado en cinco Copas del Mundo consecutivas —Messi no anotó en 2010—, un registro que buscará extender. Llega tras conquistar la liga saudí con Al-Nassr, donde marcó 30 goles en 37 partidos. A los 30 años ya había ganado cinco Balones de Oro, una Eurocopa y múltiples títulos de clubes. Lo más lejos que llegó con Portugal fue a semifinales en Alemania 2006, cuando Francia lo eliminó. Esa espina sigue clavada.
Su régimen de vida es legendario: crioterapia a las 2 de la madrugada, alimentación sin azúcares ni grasas saturadas, descanso sagrado. Giovanni Mauri, preparador físico que trabajó con él en el Real Madrid, afirmó que Cristiano es «el más potente de los siete Balones de Oro que ha entrenado» y que podría jugar hasta los 40 años. Ese pronóstico no solo fue acertado, sino que se quedó corto. La rareza estadística es que ha marcado más goles después de cumplir 30 años que en toda su carrera anterior, algo que desafía la lógica del desgaste físico.
Qué significa para el Mundial
Portugal integra el Grupo K y se medirá contra Uzbekistán el 23 de junio en Houston. Ronaldo, capitán histórico y máximo goleador de selecciones masculinas con 143+ goles, sigue siendo el referente emocional del equipo, aunque Bruno Fernandes asume el liderazgo táctico. Con Roberto Martínez en el banquillo y Portugal clasificada como octava en el ranking FIFA, la misión es clara: avanzar de grupo y llegar lo más lejos posible. Para Cristiano, es su última chance de escribir el final que cree merecer.
Información complementaria de CNN en Español.

