Anotar tres goles en un mismo partido de la Copa del Mundo es una hazaña que solo unos pocos delanteros han conseguido a lo largo de la historia del torneo. Los hat-tricks mundialistas combinan la brillantez individual con el peso específico de la competición más exigente del fútbol internacional, y algunos de ellos han quedado ligados de forma indeleble a momentos decisivos del torneo.
Geoff Hurst: el único hat-trick en una final del Mundial
El 30 de julio de 1966, en el estadio de Wembley, el delantero inglés Geoff Hurst se convirtió en el único jugador de la historia en anotar tres goles en una final de la Copa del Mundo. Sus tantos ante Alemania Occidental —el segundo de los cuales es el famoso «gol fantasma» que rebotó en el travesaño— dieron a Inglaterra el título por 4-2 en la prórroga. El hat-trick de Hurst es mencionado en cada final mundialista como un récord que lleva seis décadas sin ser igualado.
Curiosamente, Hurst no era titular indiscutible en el equipo inglés al inicio del torneo. La lesión de Jimmy Greaves abrió la puerta a su participación, y el delantero del West Ham la aprovechó hasta convertirse en el héroe máximo de la única conquista mundialista de la selección inglesa.
Kocsis, Müller y los goleadores de la era clásica
El húngaro Sándor Kocsis fue uno de los máximos anotadores del Mundial de Suiza 1954, torneo en el que marcó 11 goles —récord que perduró décadas— y anotó dos hat-tricks, incluido uno ante Alemania Occidental en la fase de grupos. Kocsis fue apodado «la cabeza de oro» por su habilidad en el juego aéreo, y su actuación en aquel torneo es considerada una de las mejores exhibiciones individuales de la historia del Mundial, aunque Hungría perdió la final precisamente ante Alemania.
Gerd Müller, el centrodelantero alemán conocido como «der Bomber», anotó hat-tricks en los Mundiales de 1970 y 1974. En México 1970 marcó 10 goles y fue máximo goleador. Su capacidad para resolver dentro del área en espacios reducidos le valió el reconocimiento como uno de los mejores finalizadores de la historia. Müller ganó el Mundial de 1974 con Alemania Occidental, en un torneo que cerró con cuatro goles.
Batistuta, Fontaine y los hat-tricks en la era moderna
Gabriel Batistuta es el único jugador que ha anotado hat-tricks en dos ediciones distintas del Mundial: ante Grecia en Estados Unidos 1994 y ante Jamaica en Francia 1998. El delantero argentino, uno de los mejores rematadores del fútbol de los años noventa, acumuló diez goles en tres participaciones mundialistas. Su hat-trick ante Grecia en 1994 fue especialmente celebrado por la variedad técnica de los tres tantos.
El francés Just Fontaine sigue siendo el máximo goleador en una sola edición del torneo, con 13 goles en el Mundial de Suecia 1958, varios de ellos en partidos individuales de gran producción. En el torneo moderno, jugadores como Thomas Müller, James Rodríguez o Luka Modric han marcado en diferentes ediciones, aunque los hat-tricks se han vuelto estadísticamente más infrecuentes a medida que los equipos han adoptado sistemas defensivos más organizados.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el único jugador en marcar un hat-trick en una final del Mundial?
Geoff Hurst, delantero de la selección de Inglaterra, es el único jugador en la historia en anotar tres goles en una final de la Copa del Mundo. Lo consiguió ante Alemania Occidental el 30 de julio de 1966 en Wembley, en un partido que terminó 4-2 en la prórroga y que otorgó a Inglaterra su único título mundialista.
¿Cuántos goles anotó Just Fontaine en el Mundial de 1958?
Just Fontaine anotó 13 goles en el Mundial de Suecia 1958, el récord absoluto de goles en una única edición del torneo. Francia terminó en tercer lugar en ese campeonato. Fontaine disputó únicamente seis partidos, lo que convierte su promedio goleador de más de dos tantos por encuentro en uno de los más extraordinarios de la historia del torneo.
¿Gabriel Batistuta es el único en anotar hat-tricks en dos Mundiales diferentes?
Sí, Gabriel Batistuta es el único jugador que ha anotado hat-tricks en dos ediciones distintas del Mundial: ante Grecia en Estados Unidos 1994 y ante Jamaica en Francia 1998. Esta distinción lo sitúa como uno de los grandes goleadores de la historia del torneo, aunque Argentina no conquistó el título en ninguna de las dos ediciones.










