Uruguay viaja al Mundial 2026 en busca de recuperar protagonismo tras una década de resultados decepcionantes. La bicampeona mundial integrará el Grupo H junto a España, Arabia Saudí y Cabo Verde, con el objetivo de dejar atrás el fracaso de Catar 2022, cuando quedó eliminada en la fase de grupos.
Marcelo Bielsa asume su tercera experiencia mundialista al frente de la selección charrúa, después de dirigir a Argentina en 2002 y a Chile en 2010. El técnico argentino, con 70 años, ha anunciado que se despedirá de la selección tras el torneo en Norteamérica. Bajo su mando, Uruguay selló su clasificación al quedar cuarta en las Eliminatorias Sudamericanas, con victorias memorables ante Argentina en Buenos Aires y Brasil en Montevideo.
Una generación en transición
La vieja guardia que llevó a Uruguay a semifinales en 2010 y 2018 prácticamente ha desaparecido. Luis Suárez, Edinson Cavani, Diego Godín y Martín Cáceres ya no están. Solo Fernando Muslera, portero de Estudiantes de la Plata, y Giorgian de Arrascaeta, del Flamengo, resisten de esa etapa dorada.
El proyecto de Bielsa pivota sobre futbolistas en su prime. Fede Valverde, centrocampista del Real Madrid, emerge como referencia mundial tras su 'hat-trick' en cuartos de Champions ante Manchester City. Ronald Araujo (Barcelona) y José María Giménez (Atlético Madrid) forman una defensa sólida, mientras que Darwin Núñez, ahora en el Al-Hilal saudí, lidera el ataque. Manuel Ugarte (Manchester United) y Rodrigo Bentancur (Tottenham) completan un mediocampo con capacidad física y técnica.
Valverde representa el nuevo paradigma del futbolista charrúa: polivalencia táctica, potencia en el disparo desde media distancia y liderazgo en el campo. Su zancada y visión de juego lo han consolidado como uno de los mejores centrocampistas del fútbol europeo, aunque una reciente pelea con Aurélien Tchouaméni en el entrenamiento del Real Madrid generó ruido en el contexto previo al torneo.
El último baile de Bielsa
Bielsa llega con su energía intacta y una filosofía ofensiva innegociable. Su meticulosidad táctica y rigor defensivo en las convicciones contrastan con su excentricidad ocasional, pero su maestría futbolística es indiscutible. En el Mundial 2026, buscará exprimir el potencial de un grupo dotado de talento, físico y carácter para reverdecer los laureles históricos de la celeste.
Información complementaria de Europa Press.





