La delegación iraní enfrentará una realidad sin precedentes en el torneo: sus futbolistas deberán ingresar a Estados Unidos por la mañana y abandonar el territorio el mismo día de cada partido. Así lo confirmó el sábado Abolfazl Pasandideh, embajador de Irán en México, durante una rueda de prensa en Tijuana, donde el equipo establecerá su base de concentración.
La decisión responde a las tensiones diplomáticas entre Irán y Washington. Inicialmente, el equipo se prepararía en Tucson, Arizona, pero cambió su plan hacia el noroeste mexicano. Los iraníes disputarán sus encuentros de la fase de grupos en Los Ángeles y Seattle, lo que implicará desplazamientos diarios desde Tijuana.
Un obstáculo adicional complica la logística: 15 integrantes de la delegación, principalmente directivos y cuerpo técnico, aún carecen de visas estadounidenses. Pasandideh describió esta situación como un "desafío" para el funcionamiento del equipo durante el torneo.
Los traslados se realizarán mediante avión privado o transporte terrestre, según las indicaciones de la FIFA. El embajador subrayó el compromiso iraní de respetar todas las disposiciones del organismo rector del fútbol mundial.
Información complementaria de El Comercio - Perú.







