Leonardo Balerdi quedó fuera de la lista argentina para el Mundial tras sufrir un desgarro en el sóleo derecho durante el entrenamiento del viernes en Kansas City. El defensor de Olympique de Marsella, que llegaba al torneo en un excelente momento y se había consolidado como opción importante para Lionel Scaloni, fue descartado tras someterse a estudios médicos. Su baja obliga al cuerpo técnico a repensar la estructura defensiva con apenas días para el debut ante Argelia, programado para el 16 de junio.
Esta es la tercera ocasión en tres Mundiales consecutivos que Argentina debe modificar su nómina por lesión de último momento. En 2018, Manuel Lanzini fue reemplazado por Enzo Pérez; en 2022, Joaquín Correa y Nicolás González cedieron sus lugares a Thiago Almada y Ángel Correa. El reglamento permite cambios hasta 24 horas antes del debut, siempre que se trate de una lesión certificada y el sustituto forme parte de la prelista de 55 jugadores.
Marcos Senesi emerge como principal candidato para ocupar la vacante. Sin embargo, el defensor es zurdo y se desempeña por el sector izquierdo, precisamente donde Argentina cuenta con más alternativas: Nicolás Tagliafico, Facundo Medina y Lisandro Martínez. Esta característica abre la puerta a que Scaloni considere reforzar otra línea del campo con el cupo disponible, aprovechando que el reglamento no obliga al reemplazo a ocupar la misma posición que el futbolista saliente.
Scaloni había evaluado hasta el último momento incluir un noveno defensor en la lista para contar con dos especialistas por puesto. Finalmente optó por mantener ocho zagueros, apostando por la versatilidad de Medina. La baja de Balerdi complica ese esquema y obliga a una decisión estratégica: reforzar la defensa con otro central o utilizar el movimiento para cubrir necesidades en otros sectores del equipo.
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